Antes y por herencia de nuestros padres, pensábamos en una serie de marcas que a ellos les funcionaron y que casi todas eran internacionales, compradas en San Andrés, en su luna de miel o en los Sanandresitos de todas las ciudades.
Si en ciertas categorías no hay marcas locales, como el caso de televisores, las marcas tradicionales han visto cómo la presencia de otras marcas mundiales ha dinamizado el mercado y modificado completamente la tradición. Pero sí hay marcas locales.
Hoy las cosas son muy distintas; marcas nacionales como Vajillas Corona, Haceb y Baby Fresh, compiten tranquilamente con Corelle, Whirlpool y Baby Gap, no sólo en precio y oportunidad de compra, sino en diseño, tendencia y calidad; por ejemplo, la nueva línea de Vajillas Corona es mucho más deseada que las internacionales.
Haceb actualizó su línea de diseño para refrescar el mercado apoyando el mejor servicio posventa del país, y Baby Fresh ya es una marca exitosa en México.
Ya no toca salir del país o comprar importado para tener lo mejor y lo más actual, y es que la cifra de $690.000 millones en 2007 no es despreciable en equipamiento de hogar; más aún cuando la devaluación vuelve a los hogares y las marcas internacionales ven la necesidad de hacer frente al mercado local con estrategias diferentes al precio, con la dificultad que las marcas locales ya son internacionales. Este es un mercado de segundo semestre, como ya lo ha evidenciado la Feria del Hogar, porque la mayoría de los nuevos hogares en Colombia se crean en estos meses.
Si quiere equipar un hogar hoy, los productos colombianos fácilmente podrán satisfacerle con precios, estilo, diseño, tendencia y calidad, con la ventaja de la garantía y el servicio posventa, que en muchos casos las marcas internacionales no lo pueden hacer. No es por ser patriota, sino que ya no tenemos nada que envidiarle a las marcas globales.