Chevron recibió nuevas multas por 35 millones de reales (unos 17,5 millones de dólares) por el derrame de más de 3.000 barriles de crudo frente a costas de Rio en noviembre de 2011, informó el lunes la jefa de la Agencia Nacional de Petróleo (ANP, estatal), Magda Chambriard.
Los 35 millones de reales corresponden a 24 infracciones que generaron multas de hasta dos millones de reales (un millón de dólares) cada una, precisó.
«Falta una (multa por ser aplicada) que es relativa al abandono del pozo. El límite máximo es de dos millones de reales por ley» y esta pena será aplicada «en los próximos dos meses», dijo Chambriard a periodistas en la conferencia petrolera Rio Oil and Gas que se celebra esta semana en Rio de Janeiro.
La empresa puede ser multada también en unos 100.000 reales adicionales (50.000 dólares) por «otros ítems», añadió la responsable.
En total, las multas alcanzarían un valor máximo de 37,1 millones de reales (unos 18,5 millones de dólares). Chevron aún puede apelar el monto de las multas aplicadas.
El informe final de la ANP sobre el caso, difundido en julio, señala que Chevron fue negligente y pudo haber evitado el derrame de petróleo en el campo Frade, 370 km al noroeste de Rio de Janeiro. Un derrame menor volvió a ocurrir en la zona en marzo, tras lo cual Chevron decidió suspender su producción.
El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) ya impuso en 2011 dos multas a Chevron por un valor total de 33,4 millones de dólares por daños ambientales y fallas en el plan de emergencia aplicado durante el accidente.
En agosto, la justicia brasileña ordenó a Chevron y Transocean, una de las principales operadoras de sondas petroleras en el mundo y que actuaba en Frade, suspender sus operaciones de extracción y transporte de petróleo en Brasil a raíz de los derrames.
La decisión fue apelada por la ANP, responsable de la regulación y fiscalización del sector de petróleo en el país, e interesada en la contribución de Chevron y Transocean a la producción petrolera nacional, pero fue mantenida en segunda instancia por el Superior Tribunal de Justicia de Brasil (STJ).
Chambriard indicó que la ANP apelará el fallo del STJ «para no perjudicar la producción de petróleo en Brasil«, indicó la estatal Agencia Brasil.
Chevron solicitó en septiembre autorización a la ANP para volver a operar en Brasil, con un permiso parcial para explotar pozos donde no sea necesario inyectar agua, informó el ente estatal. Esto significa que si la justicia la autoriza a operar, Chevron producirá menos de los 60.000 barriles por día (b/d) que producía hasta marzo pasado.
Chevron sólo operaba en el campo de Frade, con una producción pequeña, de unos 60.000 b/d, pero importante para que Brasil alcance su meta de producir 2 millones de b/d, una cifra que aspira a más que duplicar en ocho años para llegar a 4,2 millones de b/d en 2020.
Desde 2003, Brasil no logra cumplir sus metas anuales de producción de petróleo.
Transocean continúa operando 10 sondas en Brasil, aunque debería interrumpir sus actividades a mediados de octubre, según la acción judicial. En su caso, la interrupción de actividades afectaría también a la estatal petrolera Petrobras, que ha contratado ocho sondas de esta empresa.
«En el caso de Transocean vamos a decir que no identificamos problemas en la actuación de la compañía«, dijo Chambriard el viernes pasado a la prensa local.
El Ministerio Público Federal, autor de la acción civil pública contra las empresas estadounidenses, reclama asimismo una indemnización de 10.000 millones de dólares (20.000 millones de reales) por daños al medio ambiente provocados en los dos accidentes.