Este miércoles fue otro día que quedará para la memoria. Por primera vez en su historia, la tasa de cambio colombiana se situó por algunos minutos por encima de los $3.400, cerrando en $3.395 y ganando $85 con respecto al día anterior. Asimismo, el euro experimentó una fuerte alza al ganar $90 y al cerrar en $3.707.
El rompimiento de los $3.400 se debió a la persistente tendencia bajista del petróleo. Durante la jornada de este miércoles, el referente de crudo ligero de Texas (WTI) y el indicativo del mar del Norte (Brent) cayeron más de 3 % y cerraron en US$26,55 y US$27,88 respectivamente, sus niveles más bajos desde el 2003.
Esta última caída del petróleo se dio tras el anuncio que dio la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en el que advertía que los mercados del petróleo podrían “ahogarse en un exceso de oferta” durante todo el 2016 como resultado del incremento de las exportaciones de Irán.
Las principales bolsas del mundo registraron pérdidas durante la jornada de este miércoles: el Hang Seng bajó 3,85 %, el Euro Stoxx 50 perdió 3,26 % y la Bolsa de Nueva York registró una desvalorización de 1,56 %. Además, el índice que mide la volatilidad de los mercados, el VIX, alcanzó los 29 puntos, un nivel superior a los 20 puntos considerados como el límite en el que los activos de renta variable son atractivos para los inversionistas.
La combinación de petróleo cayendo y dólar subiendo también castigó a varias de las acciones colombianas. Por ejemplo la acción de Ecopetrol perdió 0,98% y cerró en $914.
El alza del dólar ha venido acompañada del aumento del riesgo país de Colombia, pues ha subido más de 26 % desde que comenzó el 2016.
Para Marc Hofstetter, profesor de economía de la Universidad de los Andes, “el alza del dólar tiene su lado positivo, pues ayuda a reducir el preocupante déficit de cuenta corriente que registra en este momento Colombia. No es posible que un país pueda mantenerse saludable cuando este indicador supera el 6 % por tanto tiempo. La pregunta que queda es cuánto más subirá la tasa de cambio, lo cual es muy difícil de saber”.
Por su parte Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa, “el rompimiento del dólar por encima de los $3.400 era de esperarse. La tendencia bajista con la que el petróleo comenzó el año y el aumento de la prima de riesgo de Colombia ha depreciado en gran medida el peso. Una situación que de continuar puede llevar a la tasa de cambio hasta los $3.500”.