El aumento del desempleo y la caída en la producción industrial que se ha registrado en los últimos tres meses lograron lo que en un año entero los argumentos del Gobierno y los empresarios no consiguieron: que el Banco de la República recortara las tasas de manera importante.
Esa agresividad en sus decisiones se confirmó en la reunión del viernes, cuando la junta del Emisor recortó otros 100 puntos básicos en los intereses, dejando su tasa de referencia en 7%. Así, en cuatro meses la reducción total ha sido de 300 puntos básicos, pues hasta diciembre pasado las tasas estaban en 10%.
“El mercado lo esperaba y la preocupación de la junta era la devaluación del peso frente al dólar, pero con la recuperación de los últimos días de la moneda local, el Banco se sintió más cómodo para actuar. Además, no se esperaba algo diferente, cuando en Brasil la reducción fue de 150 puntos, en Chile de 250 y en México de 75 puntos”, explica Daniel Velandia, director de investigaciones de la comisionista de bolsa Ultrabursátiles.
En la decisión del Emisor fueron claves el deterioro de la industria como consecuencia de un menor consumo y la llegada del desempleo a 14,1%. “La disminución de la inflación ratifica la debilidad de la demanda”, y por ello las tasas podrían seguir bajando, explicó el gerente del Banco, José D. Uribe.
Los primeros en aplaudir la medida fueron el presidente Uribe, quien considera que el recorte en las tasas facilita el crecimiento económico, y la Asociación Nacional de Industriales (Andi), que ve en la nueva tasa de interés un camino para la aceleración del consumo interno y externo.
“El Banco hizo lo que tenía que hacer y en las próximas reuniones el recorte debe ser de 200 puntos básicos, aunque los efectos de esas reducciones tardarán unos meses en evidenciarse”, afirma el analista Mauricio Rodríguez.
El Banco también anunció el viernes que inició acciones legales en EE.UU. contra el Bank of New York Mellon para recuperar los US$20 millones de las reservas internacionales de Colombia que se perdieron con la quiebra del banco de inversiones norteamericano Lehman Brothers, en 2008.