A pesar de que el Congreso ha anunciado un gran debate por la decisión del Gobierno del presidente Santos de sacar a venta el 57,66% de la propiedad accionaria que tiene en la generadora Isagen, no arranca la discusión en el Legislativo.
Varias comisiones se han apoderado del tema, pero en ninguna arranca el debate en firme. En los cuestionarios enviados a los ministros de Minas y Energía y de Hacienda, los legisladores se preguntan qué va a hacer el Gobierno con esos recursos que pueden ser muy superiores a los seis billones de pesos.
Una de las mayores inquietudes es que si la venta de la generadora se utilizará para solucionar algún desfase registrado en los ingresos por culpa de la reforma tributaria.
Dice uno de los cuestionarios que porqué vender Isagen cuando es la tercera generadora y opera la central de generación más grande del territorio nacional. Sobre todo cuando el propio gobierno asegura que las finanzas públicas presentan un panorama con tendencia positiva, lo que permitiría utilizar esos excedentes en los proyectos de infraestructura que requiere el país.
Lo que más inquieta a los congresistas es el tiempo en que saldrá a venta la empresa. Recuerdan que la ley 226 de 1995 determina que el proceso de enajenación tiene unos tiempo y todo se cumpliría en 2014 cuando se cumple el último año de la actual administración.