El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Primer ‘cluster’ para plásticos

El próximo 26 de noviembre empezará la construcción de un gigantesco proyecto de 10 nuevas plantas en Cartagena, que dará lugar a la primera zona industrial especializada en plásticos del país.

27 de noviembre de 2007 - 10:17 a. m.
PUBLICIDAD

Una idea de negocio perturbó la cabeza de Carlos Alberto Garay, presidente de Acoplásticos, durante diez años. Sin embargo, después de trámites interminables, una lista de licitaciones y una dura persistencia, la idea finalmente empezará a ser realidad el próximo lunes 26 de noviembre, cuando se inicie en Cartagena la construcción del primer cluster de la industria del plástico. Un conglomerado que contará con diez nuevas plantas de igual número de empresas de plásticos en un lote de 200.000 metros cuadrados. La inversión inicial será de US$150 millones.

El camino para concretar este gigantesco proyecto fue largo, pues como el mismo Garay lo reconoce, antes que crear un cluster, había que pensar en "tener una cadena productiva integrada". Este no era un proceso fácil, mucho menos cuando el sector reúne alrededor de 500 empresas, que mueven 2.000 establecimientos comerciales.

El primer paso, sin duda, fue la creación del Instituto de Capacitación e Investigación de Plásticos, con sede en Medellín, que indagó cuáles debían ser las prácticas para que la industria del plástico nacional tuviera la producción más eficiente posible y pudiera aprovechar el hecho de tener tan solo tres años de atraso en comparación con la industria internacional.

"Hay una claro limitante en el intento de ser competitivos, pues esto depende de una cantidad de factores que no están en las manos de los empresarios, como la tasa de cambio, las carreteras, la seguridad, etc. Pero lo que no pueden eludir es todo lo que deben hacer de puertas para adentro", explica Garay.

Lo primero entonces fue empezar capacitaciones en las mismas instalaciones de las empresas utilizando las máquinas y la materia prima que se usaban, de tal forma que las sugerencias que hicieran los expertos del Instituto pudieran ser rápidamente puestas en práctica. "Después, tratamos de minimizar uno de los elementos de mayor costo para esta industria: la energía", cuenta el presidente de Acoplásticos, quien resolvió realizar una alianza estratégica con diferentes proveedores de servicios.

El promedio de energía que gasta una empresa de plástico es de 250 mil kilovatios por hora (K/h). Este monto lo llevó a una suposición: "Si logramos agrupar 20 compañías, entonces podríamos negociar no el suministro de 250 mil K/h, sino de 5 millones K/h". Un monto que no resultaba despreciable para ningún proveedor.

Se trataba de ver cómo se podía acceder a una oferta de servicios al mejor costo posible, y fue así como se desarrollaron licitaciones privadas y se llamó a los proveedores de energía, para cotizar los precios. "Sin embargo, cuando hicimos pública la idea, aparecieron tantas empresas interesadas que el monto a negociar se convirtió en 10 millones de kilovatios", cuenta Garay. "Es que nadie tiene capacidad de negociación si está solo".

Lo propio hicieron con los gastos de mensajería local e internacional y canalizaron la demanda de tantas compañías que lograron conseguir descuentos hasta del 47% de las tarifas normales.

No ad for you

Ventajas gubernamentales

Sin embargo, aún faltaba mucho camino por recorrer. El siguiente paso era más ambicioso: consistía en hacer un aprovechamiento de las condiciones que brindaba el marco legal colombiano para ser más competitivos. A finales de 2005 se expidió la ley 1004 de promoción de inversión, que contempla que las empresas que se establezcan en unas ciertas zonas autorizadas por el Gobierno tributan el 15% y no el 34%; además, existen contratos de estabilidad jurídica en los que el Gobierno Nacional se compromete a que no empeorarán las condiciones tributarias que se pactan. "Nos dimos cuenta de que si mezclábamos los dos elementos podíamos asegurarnos de que no tributaríamos más del 15% durante un buen tiempo", explica Garay.

Pero para recibir semejantes prebendas era necesario que el conglomerado empresarial se estableciera en un lote de 200.000 metros cuadrados. Después de una búsqueda exhaustiva y de analizar diferentes condiciones, se encontró un lugar aledaño a la zona franca de La Candelaria, en Cartagena, que además colindaba con las plantas de Ecopetrol, Ajover, Propilco, Petco y Dow Química de Colombia.

No ad for you

"Con esto hemos logrado configurar un proyecto en el que se construirán diez nuevas plantas, con capital de inversionistas nacionales y extranjeros, con lo cual logramos constituir un cluster industrial y especializado en Colombia", asegura Garay. "Si hay diez empresas que van a usar una materia prima, no van a tener que contratar diez bodegas, la negociación en fletes se puede hacer más fácilmente en conjunto y, en general, se podrán hacer sinergias propias de una zona industrial especializada", concluye el experto.

Paralelamente, Acoplásticos adelantó toda una gestión para que se ampliara la capacidad de la refinería de Cartagena, proyecto que se concretará en tres años y que traerá grandes ventajas a la industria petroquímica nacional.

No ad for you

Así es como este largo proceso de hacer que la industria del plástico en Colombia se vuelva altamente competitiva se ha convertido en caso de estudio para gurús de la competitividad como Michael E. Porter, quien lo reseñó en el Harvard Business Review, y así es como para 2010, cuando las plantas en construcción empiecen a operar, Colombia contará con una verdadera cadena productiva integrada.

Conoce más
Ver todas las noticias