Dentro de sus compromisos, debía pagar US$58.000 millones, pero no cubrió la totalidad de esa cifra, de acuerdo con Melba Acosta, presidenta del Banco Gubernamental de Fomento Central. «Esta es una decisión que refleja las graves inquietudes acerca de la liquidez del Estado Libre Asociado y el balance entre las obligaciones con nuestros acreedores y las obligaciones con el pueblo de Puerto Rico, igualmente importantes para garantizar que se mantengan los servicios esenciales», dijo.
La agencia EFE aseguró que “las casas crediticias de Wall Street ya degradaron los bonos de Puerto Rico a nivel ‘chatarra’, lo que le ha cerrado las puertas al mercado de bonos”. Detalla la agencia internacional que el secretario de la Gobernación, Víctor Suárez, dijo que la administración de García Padilla (el gobernador de la Isla) no tiene contemplado reunirse con los acreedores de la deuda impaga, sino que dará prioridad a terminar el plan de ajuste fiscal y económico con el objetivo de renegociar la deuda pública.
«El planteamiento es que nosotros tenemos que terminar» el plan para «continuar los trabajos de renegociación de deuda de los distintos acreedores», advirtió Suárez.
«Las conversaciones continúan con distintos acreedores, eso es parte, pero, el plan es fundamental para tener un acuerdo final», apuntó.