La caída en el precio del petróleo sigue pasando factura. El departamento del Meta, el mayor productor del hidrocarburos del país, está haciendo agua y ya se ven los primeros síntomas de una crisis que cada día crece más.
Esta es la lectura del presidente de la Cámara de Comercio de Villavicencio, Carlos López, quien señaló que después de tener un presupuesto de un billón de pesos por año, en el primer cuatrienio del gobierno Santos, hoy recibe solo el 60% y con el recorte vienen las preocupaciones.
“La situación es difícil, al sector petrolero se le volteó la economía. Hay problemas y no demora en explotar la burbuja inmobiliaria que se creó por el boom petrolero. Las actualizaciones catastrales de Puerto López y Acacías subieron abismalmente y ya se están presentando problemas con esos inmuebles”, señaló.
La economía se ha visto resentida por la reducción en las regalías y las pocas que hay están excesivamente restringidas por los Ocads, recalcó.
La decisión de no renovarle el contrato a Pacific se verá reflejada en más ingresos para el Estado, pero lo que requiere la región es mayor inversión que dinamice la economía, especialmente con la proveeduría de servicios y comercio, recalcó.
Frente a esta problemática, el exgerente de la Electrificadora del Meta Víctor Rivera señaló que hay que hacer una reingeniería al departamento y que la primera tarea debe ser con el proyecto de LlanoPetrol, que busca construir una refinería en la región.
“Respetuosamente invito al gobernador Alan Jara a que reconsidere la decisión de construir la refinería, porque con la caída de los precios del petróleo este no es el momento indicado y se podría convertir en un elefante blanco”, aseguró.
El directivo recalcó que hay que aplicar una reingeniería que vuelva a fortalecer el campo, que los agricultores no estén al rayo del sol en las mallas de las petroleras esperando un puesto de trabajo, sino que vuelvan a hacer producir la tierra.
Señaló que hay crisis en los cultivos de arroz, de maíz y de soya y que la nación no ha cumplido los acuerdos con los agricultores para paliar las deudas, que están por encima de los $20 millones.
“La construcción es el sector que está jalonando la economía del departamento y esto es importante, pero hay que tener otros vehículos para que el departamento recupere el espacio perdido por las turbulencias en el valor del petróleo”.
El departamento no debe permitir que bienes como la Electrificadora del Meta se vendan, lo que debería hacer la Gobernación es sumar una mayor participación, ya que este bien es la Ecopetrol del departamento, recalcó.
Frente a la construcción de la refinería, el presidente de la Cámara de Comercio de Villavicencio señaló que se mantiene el proceso y que existe una gran expectativa, ya que esta obra podría generar un gran número de empleos locales y la refinación y producción de gasolina y otros productos se convertiría en un generador de recursos para el municipio. Sin embargo, considera que este no es el mejor momento para su ejecución, ya que a nadie le va interesar participar en un proyecto que hoy solo daría pérdidas.
Para Alfredo Benavides, de MES, compañía especializada en el desarrollo de infraestructura para el procesamiento de crudo, el gobierno departamental debería centrar sus esfuerzos en el mejoramiento de crudos pesados y desarrollo de la industria petroquímica.
“Esta región produce 450 mil barriles de crudo pesado de 13 grados API y por este producto no le pagan más de 20 dólares por barril. La idea es transformar ese crudo pesado en liviano y venderlo en el mercado a 40 dólares, lo cual ya estaría ganado”, señaló.
Para ello, considera Benavides, aplicar una tecnología de hidrotratamiento catalítico, que mejora los crudos pesados en línea.
La recomendación es no tener una refinería para producir gasolina y diésel, sino desarrollar la petroquímica, especialmente para producir unos 400 mil toneladas de fertilizantes que se van a requerir en el posconflicto, ya que el sector de la agricultura es uno de los vehículos por los que el Gobierno apostará para consolidar la paz en el país, añadió.
Y este proyecto no supera los US$500 millones, mientras que la refinería que propone el gobernador podría estar cercana a los US$2.000 millones.