Juango Fitero llegó al país en el 2001, cuando la economía colombiana estaba aún sufriendo las consecuencias de la crisis de finales de la década anterior y el entonces BBVA Banco Ganadero registraba pérdidas superiores a los $500.000 millones. En el 2005, la entidad salió ganadora de la subasta del Banco Granahorrar con una inversión cercana a un billón de pesos.
El banquero lideró con éxito el proceso impulsado por el gobierno en materia de bancarización a través de la Banca de las Oportunidades, la colocación de créditos para compra de vivienda de Interés social y la colocación de microcréditos, entre otros.