Las duras represalias de Pekín a los aranceles de Estados Unidos están sacudiendo los mercados bursátiles de todo el mundo, además de en la propia China, donde los operadores están partiendo un receso de cuatro días.
El anuncio del Ministerio de Comercio de que impondría aranceles adicionales a algunas de las importaciones más importantes de EE.UU. se produjo después de que las bolsas en China habían cerrado por el día. Eso significó que el mercado de acciones de US$7,6 billones del país asiático, el más grande después de EE.UU., fue protegido de las ventas que surgieron en reacción observadas en los futuros de los índices estadounidenses y otros indicadores asiáticos. Si bien los contratos del índice S&P 500 cayeron hasta un 1,7 por ciento, el índice referencial de Shanghái solo perdió un modesto 0,2 por ciento.
Los mercados bursátiles y cambiarios de China estarán cerrados hasta el lunes debido a las festividades anuales de las limpiezas de las tumbas, lo que dará a los operadores tiempo suficiente para evaluar cómo responderá EE.UU.
Hong Kong no tuvo tanta suerte. No solo se vieron afectadas las acciones por las medidas más duras de lo esperado, que se conocieron 20 minutos antes del cierre a las 4 p.m. hora local, sino que los operadores que esperaban con ansias el prolongado descanso quizás necesitarán reconsiderar sus planes de vacaciones. La excolonia británica reanudará las operaciones el viernes luego de un receso de un día, en tanto la ausencia de los flujos provenientes de China continental y la falta de liquidez propablemente acentuarán los movimientos en el mercado.