Un nuevo capítulo en la larga disputa judicial entre la familia Gilinski y el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), por la compra del Banco de Colombia, abrió la Fiscalía General luego de revocar la decisión de cerrar el proceso por el delito de utilización indebida de fondos captados del público. En primera instancia la determinación favoreció al actual presidente de Bancolombia, Jorge Londoño Saldarriaga, y al vicepresidente, Federico Guillermo Ochoa Barrera.
Con la determinación, adoptada por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia, se tratará de establecer si hubo autopréstamos y otras operaciones prohibidas con accionistas que llevaron a que el actual Bancolombia se pagara con recursos propios de la entidad vendedora.
Sobre esa decisión, el abogado de los Gilinski, Iván Cancino, aseguró que “así sea tarde, servirá para que se sepan las irregularidades en que incurrieron los investigados”. A su turno, el abogado Ricardo Calvete, apoderado de Bancolombia, sostuvo que “el fiscal de segunda instancia cambió de opinión porque ya se había decretado la prescripción por ese delito en esa misma instancia”.