El grupo estatal de petróleo, Resnoft, anunció que se asociaría con la compañía noruega Statoil para perforar en las aguas ricas en hidrocarburos del Ártico ruso.
Los acuerdos implican una gran ganancia para el gobierno de Rusia, que necesita inversión extranjera y experiencia para explotar los vastos recursos en altamar y mantener su estatus como la productora de petróleo más grande del mundo, en medio de un declive en la producción de los pozos maduros en el corazón de Siberia occidental.
El acuerdo les da acceso a una de las grandes fuentes no explotadas de energía en el planeta.
“Hemos estado buscando explorar las oportunidades en Rusia durante dos décadas, así que esto es un punto de quiebre”, dijo Helge Lund, presidente de Statoil, durante una entrevista. “Nos da una base de negocios más amplia de la que teníamos antes”.
El acuerdo, que se produce luego del convenio de ExxonMobil y Eni de Italia, se firmó el sábado en presencia del primer ministro de Rusia, Vladimir Putin e Igor Sechin, primer ministro encargado del sector energético, quien es un poderoso aliado de Putin.