Venezuela cerró el 2009 con una inflación del 25,1 por ciento, una de las más altas del mundo y la mayor del continente, mientras la economía del país petrolero está en medio de una recesión.
El Banco Central de Venezuela informó el jueves que el Indice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de un 1,7 por ciento en diciembre, inferior al 1,9 por ciento de noviembre, como había dicho más temprano una fuente de Gobierno.
"El año 2009 marcó una importante disminución en la presión inflacionaria del país, y se continuarán realizando esfuerzos coordinados de política económica para consolidar esta tendencia en el 2010", dijo el emisor en un comunicado.
Venezuela cerró 2008 con una inflación del 30,9 por ciento, que siguió al 22,5 por ciento en 2007, deteriorando el ingreso real de los venezolanos.
El Gobierno izquierdista del presidente Hugo Chávez espera que el indicador ronde entre 20 y 22 por ciento en 2010, pero analistas ven como la meta como poco plausible debido a la presión inercial de los precios, la escasa oferta de bienes y las restricciones para adquirir divisas.
Mientras los precios galopan en una carrera alcista en el país sudamericano, la economía se contrajo un 2,9 por ciento el año pasado, después de haber disfrutado de un lustro de bonanza impulsada por los altos precios del petróleo.
Precios al galope
El control de la inflación supone un reto para Chávez, quien enfrenta unos comicios legislativos en septiembre, lo que hace prever una fuerte expansión del gasto público en medio del débil panorama económico.
Venezuela espera un modesto crecimiento económico del 0,5 por ciento en el 2010 mientras aspira a que el precio del petróleo local ronde los 70 dólares por barril, muy por encima de los 40 dólares que estimó en su presupuesto para el año.
En tanto, empresarios, inversores y ciudadanos comunes deben sortear las distorsiones que ha generado en la economía la existencia de un tipo de cambio "paralelo", muy volátil, que se ha convertido en referencia de los precios en un país que importa más del 90 por ciento de los bienes que consume.
Mientras el tipo de cambio fijo oficial es de 2,15 bolívares/dólar en medio de un férreo control de cambio implantado en el 2003, la tasa paralela ronda en estos días los 6,0 bolívares, empujando los precios inexorablemente al alza.
"Yo no sé cómo vamos a hacer en este país para comer. El pan de sánduche (sándwich) amaneció hoy en 14 bolívares y estaba a 10 bolívares. A ese ritmo no sé en dónde vamos a parar", se lamentaba una anciana que atiende una tienda de artesanías.
El Banco Central dijo que la variación del índice de diciembre estuvo determinada por aumentos en los grupos de Bienes y servicios diversos (3,2 por ciento); Transporte (2,3 por ciento) Esparcimiento y cultura (1,9 por ciento) y Vestido y Calzado (1,9 por ciento).
Chávez suele afirmar que Venezuela será una potencia económica en el mundo de la mano de su proyecto socialista, pero sus adversarios políticos aseguran que el mandatario está llevando al país hacia un modelo comunista que supondrá cada vez más restricciones económicas y mayor pobreza.
El mandatario está enfrentando una baja de su popularidad, a niveles de alrededor del 50 por ciento, en medio de frecuentes apagones y cortes en el suministro de agua.