El dinámico mercado del agua sigue creciendo en el país. La más reciente movida en este sector está a cargo de la marca Cyan, un producto que se origina en el Parque Nacional de Chagres, en Panamá, y cuyos inversionistas son colombianos.
La idea de los empresarios es empezar a comercializar su producto en las principales ciudades del país, a partir de junio, tras un acuerdo con la importadora Donvito. “Buscamos generar un nuevo nicho, pues tenemos un agua de calidad internacional, a mejores precios que las marcas importadas. Estaremos en grandes superficies, tiendas de barrio y restaurantes”, asegura Alberto Brieva, gerente comercial de Donvito.
Para la campaña de promoción de Cyan, la compañía invertirá US$500 mil, destinados a que en el primer año se comercialicen 500 mil unidades de 600 centímetros cúbicos, una cifra que aspiran a triplicar en los dos primeros años.
El objetivo es llegar en menos de dos meses al mercado de Estados Unidos, después a la Unión Europea, a través de Francia, y comercializar otros formatos de la marca.
Según datos de la firma Raddar, en Colombia, el mercado del agua crece a un ritmo del 11% anual y mueve unos $240 mil millones al año. El mismo análisis señala que el consumo promedio del colombiano ha aumentado de $206 mensuales a $484 en tan sólo 10 años.
En cuanto a ciudades, el estudio indica que las que se encuentran a menor altura sobre el nivel del mar son las principales consumidoras.
En este listado Montería ocupa el primer lugar, seguida de Villavicencio, Barranquilla, Cartagena y Neiva. Las que menos consumen en Colombia son Pasto, Bogotá, Manizales y Bucaramanga.
El año pasado, Postobón y Coca Cola dinamizaron más el mercado con la introducción de sus marcas Windsor y Dasani, en aguas saborizadas y las cadenas comerciales lanzaron sus marcas propias.
A esto se suman movidas como la venta de Agua Brisa por parte de SabMiller a Coca Cola. El costo de la transacción entre las multinacionales alcanzó los US$92 millones.