En Colombia el 59% de los usuarios activos de servicios en internet (como bancos online o redes sociales) dice sentirse “muy preocupado” por los ataques de ‘phishing’ mediante correo electrónico: esa modalidad en la que los delincuentes en línea duplican una página web para hacerle creer al visitante que está en la original y robarle información (los ataques más comunes son aquellos en los que se duplican los sitios web de bancos reconocidos y se le pide al usuario que acceda y actualice sus datos).
Aunque el porcentaje de colombianos intranquilos en la red es alto, en América Latina los usuarios de Brasil y Perú son los más preocupados por los ataques en línea. Y, en el consolidado mundial, el 89% las personas dicen estar entre “relativamente” preocupadas y “muy” preocupadas por esta amenaza. Todos estos resultados fueron revelados en la encuesta mundial sobre seguridad del consumidor en línea que realizó RSA, la división de seguridad de la compañía de software y hardware EMC.
En los últimos siete años, el ‘phishing’ se ha convertido en la amenaza en línea más popular. Sin embargo las acciones que han tomado las compañías de seguridad y la conciencia que han empezado a tomar los consumidores sobre estos ataques, han llevado a que la táctica tradicional (la del correo con la fachada de un banco) vaya evolucionando. Las nuevas tendencias del ‘phishing’ incluyen correos falsos de medios de comunicación o de alguna compañía que invitan e incitan al usuario a abrir una página. Con un solo clic se instala en el computador un código malicioso que permite extraer información personal.
También han empezado a ponerse de moda términos como ‘SMiShing’ (utiliza la misma ciencia del ‘phishing’, pero a través del envío de un mensaje de texto al celular —SMS— con el fin de obtener información privada), o el ‘vishing’ (por medio de una llamada falsa buscan que el usuario entregue sus datos).
Jorge Cortés, gerente de RSA, NOLA (norte de Latinoamérica), explica por qué Colombia es uno de los principales blancos de estas mafias en América Latina. “Las economías pujantes de la región, como Colombia, México y Brasil, o las de menor tamaño, pero con crecimientos importantes, como Perú y Chile, son los objetivos de mayor valor para las redes criminales. Por eso las tendencias nuevas en los ataques llegan primero a estos países y luego migran a economías más ligeras”.
¿Qué hacer para prevenir estos ataques? En la primera etapa, cuando el usuario llega al canal electrónico, RSA recomienda utilizar métodos de autenticación fuertes, más allá de un usuario y una contraseña. En la capa interna (cuando ya está en el sistema), el administrador debe tener la capacidad de calificar si el comportamiento del cliente es válido o anómalo y si le permite o no hacer la transacción.
El estudio de RSA reveló que en Colombia el 24% de los encuestados aseguró haber sido víctima de un ataque de ‘phishing’. Las amenazas son incontrolables, aunque Cortés resalta que en nuestro país el tema de la seguridad está unos pasos adelante respecto de la región. “La normatividad y las regulaciones de los entes de control han tenido un avance muy rápido, pero eso no significa que la situación haya tenido un vuelco radical, porque el fraude no desaparece: es dinámico y se transforma. La seguridad es un proceso continuo que involucra tanto al sector como a reguladores, banca, gobiernos y usuarios”.