Desde abril la industria textil y de la confección nacional, que tiene cerca de 9.000 empresas y genera más 1′000.000 de empleos, atendió el llamado que hizo el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo mediante la convocatoria “Empresarios por la vida y el empleo”, para fabricar prendas de protección tanto para el sector salud como para el consumidor final.
Sin embargo, casi cuatro meses después el sector textil le pide al Gobierno que los apoye con la reducción del IVA y se implementen aranceles a las importaciones de confecciones, especialmente de países de Asia.
“Hacemos un llamado al Gobierno para que reconsidere la forma en que están tratando a las empresas que hicieron reingeniería y cambiaron el modelo de negocio por cuenta de la pandemia. En estos tres meses hemos garantizado las nóminas; pero de seguir como vamos, pagando retención en la fuente, IVA de las telas, IVA del lugar de funcionamiento, nos veremos abocados al cierre de nuestras empresas, esto aumentaría los índices de desempleo”, dijo Giovany Algarra, gerente de Inversiones Tecnográficas ITG Bioseguridad.
Algarra agregó que los importadores “traen tapabocas de baja calidad, no pagan aranceles, ni arriendos” y no asumen responsabilidades como el pago de la pensión y la salud de los trabajadores.
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Por su parte, Miguel Caballero, dueño de la empresa manufacturera colombiana que tiene su mismo nombre, les pide a los colombianos y al Gobierno que sigan apoyando la industria local para seguir generando empleos.
“Este es el momento de que todo el país se una para apoyar la industria local, pues es la única manera en la que se podrá dar una recuperación de la economía del país. En Miguel Caballero concentramos por completo nuestra producción en Colombia con una generación de 415 empleos entre directos e indirectos, y estamos comprometidos con la protección de estos puestos de trabajo. Sin embargo, debemos contar con respaldo del país para que podamos seguir operando”, dijo el empresario Caballero.
Algarra explicó el proceso, los empleos y los gastos para hacer los tapabocas: “Hacemos una inversión por encima de los $8.000 millones para producir un millón de tapabocas termosellados de tres capas diarios” y mencionó que los costos no se compensan con la competencia que traen los importados. Además, agregó que es necesario quitarles el IVA a las telas para no perder los empleos directos e indirectos.
Camilo Rodríguez, presidente de la junta directiva de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines se refirió al tema de los tapabocas y dijo que, “vemos que muchos empresarios trajeron maquinaria para fabricar tapabocas termosellados, pero como no hay aranceles a la importación de mascarillas, especialmente provenientes de China, el mercado se está inundando y hoy están perdiendo la inversión. Los tapabocas chinos están entrando muy baratos al país”.
Vale la pena recordar que la bancada liberal de senadores le pidió a Duque, la semana pasada, ver la crisis del coronavirus como una oportunidad para impulsar el crecimiento del sector textil ante la disminución en la entrada de mercancía de contrabando al país.
De acuerdo con los senadores, el apoyo a la industria se logra mediante una combinación de crédito efectivo, subsidio a las empresas, soluciones al pago de alquileres de los locales cerrados y la posibilidad de renovar y modernizar equipos, entre otras medidas.