Total desconcierto viven los habitantes de 49 municipios del Valle del Cauca y del Eje Cafetero porque no hay aún una fecha tentativa para la normalización del suministro de gas natural, tras la ruptura del gasoducto Mariquita-Cali, emergencia que este martes cumple cinco días.
Así lo señaló Transporte de Gas Internacional (TGI), responsable de la entrega del combustible en la entrada de las ciudades, pues no le ha sido fácil recuperar la tubería que quedó destrozada por un derrumbe en la madrugada del pasado jueves.
De acuerdo con TGI, los 100 trabajadores de las empresas contratistas de Transgas de Occidente, propietaria y operadora del gasoducto, y el personal de apoyo de la transportadora completan más de 100 horas de actividades en zona rural del municipio tolimense de Herveo, pero aún no se ha podido cumplir con la recuperación del tubo, debido a que la inclemencia del invierno pone en riesgo la vida de los trabajadores.
Esta situación, que tiene a más de 1’200.000 usuarios sin el servicio de gas natural, prendió de nuevo las alarmas en el país, a tal punto que el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santa María, anunció que en el primer trimestre del próximo año se analizará la conveniencia de construir plantas de almacenamiento de gas en Cali y el Eje Cafetero, lo mismo que en Medellín y Bogotá, ciudades alejadas de los centros de producción.
El funcionario señaló que se buscará programar una reunión con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) para establecer la forma de financiar los proyectos.
Por su parte, el presidente de Naturgas, Eduardo Pizano, señaló que lo que ocurre en Herveo demuestra la urgencia de contar con estos almacenamientos. El dirigente explicó que cada día crece el número de usuarios de gas domiciliario, industrial, comercial y vehicular afectados por esta emergencia.
Para que la CREG autorice la construcción de estas plantas será necesario certificar que la demanda del combustible y la forma de financiación de las obras son suficientes, recalcó Pizano, y explicó que se debe concertar con la CREG y el Gobierno que la financiación de esta infraestructura de almacenamiento para ocho días se pague en 20 años, aunque la tarifa en el servicio no podrá incrementarse por encima del 5%.
“Bogotá tiene cinco circuitos distintos para alimentar de energía a la ciudad y por esto el usuario paga una tarifa de confiabilidad, lo que le permite tener la certeza de que tendrá energía sin problema durante las 24 horas del día y durante los 365 días del año, y eso es lo mismo que se debe hacer con el sector del gas”, manifestó.
En el tema de gasolina, hay una planta de almacenamiento en Facatativá que tiene una capacidad para soportar un desabastecimiento de 8 días. Eso es lo que requiere el sistema de gas, especialmente en el Eje Cafetero y el Valle del Cauca, sin dejar de lado a la costa Atlántica y a la capital del país. Por ahora, los habitantes afectados han tenido que recurrir al gas propano, es decir, de cilindros, y muchos usan leña y carbón para preparar sus alimentos.
Los municipios que aún tienen gas son Buenaventura y Santander de Quilichao, pero en las próximas horas quedarán desconectados, explicaron las empresas distribuidoras del combustible.
Los directivos de TGI señalaron que ante la problemática del invierno ha sido necesario transportar tubos con helicópteros, pero a pesar de eso la recuperación sigue siendo muy lenta. La emergencia impide el suministro de por lo menos 120 millones de pies cúbicos, de los cuales 50 corresponden al suministro de gas domiciliario y el resto al sector industrial.
Al cierre de la edición aún no se tenía claridad sobre el avance en los trabajos y se espera que hoy se tengan buenas noticias para los 1,2 millones de usuarios de gas natural afectados por el daño en el gasoducto.