Las acciones en el imperio telefónico de Slim, América Móvil, han caído 6,8% esta semana desde que Enrique Peña Nieto, el presidente de México, envió al Congreso una ley para implementar la reforma que fue aprobada el año pasado en el Congreso y que estaba dirigida a equilibrar el campo de juego. Los analistas dijeron que parecía que el gobierno tenía todas las intenciones de limitar el poder de este gigante de las telecomunicaciones.
Slim tiene una participación de aproximadamente 80% en el mercado de líneas fijas de México, a través de su compañía Telmex, y de 70% en la telefonía móvil a través de Telcel. La supervisora de telecomunicaciones, IFT, ha reconocido a sus firmas como protagonistas dominantes del mercado. Esto quiere decir que se enfrentan a que sean sometidas a reglas asimétricas para permitir que otros participantes logren mejorar sus posiciones.
América Móvil dijo que la ley tenía elementos “preocupantes” que “impedirían o demorarían” la libre competencia en el mercado de la televisión.
Fue particularmente crítico con que se le dijera que debía proveer conexión a servicios de otras firmas telefónicas de forma gratuita y dijo que la ley erigía barreras para la competencia en el sector de la televisión, que es dominado por Televisa, de Emilio Azcárraga, y al que Slim no ha podido entrar por los términos de su concesión con Telmex. Sin embargo, se cree que Slim tiene ambiciones de eventualmente proveer servicios de televisión.
Al referirse a la obligación de interconexiones, América Móvil dijo: “Es sorprendente que estén intentando, por ley, obligar que una compañía invierta para luego obligarla a venderles sus servicios a su competencia por $0”.
Añadió que la “propuesta confiscatoria premia la crónica falta de inversión por parte de nuestros competidores, para detrimento de los consumidores”.
América Móvil dijo que hay aspectos de la ley que “se alejan de los principios que guían la reforma constitucional” y que violan requisitos constitucionales para que Telmex tenga acceso a una llamada concesión única, que le permitiría proveer servicios de televisión.