Aparte de la preparación de la reforma tributaria, que todavía tarda en presentarse ante el Congreso debido a ajustes que se le están haciendo, la otra preocupación del jefe de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Juan Ricardo Ortega, es la proliferación de las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) durante los últimos años.
Este hecho, ligado a las exenciones tributarias dadas por la Ley de Primer Empleo y Formalización, generó una espiral de evasión tributaria que, según el director de la DIAN, tiene peligrando el crecimiento del recaudo tributario. Adicional a esto, señaló que existen sociedades creadas con capitales provenientes de paraísos fiscales y que consiguen elevados préstamos en el exterior.
En el caso de Bogotá, recordó que con la ley de formalización (Ley 1329) se crearon 52.000 SAS durante 2011. Según Ortega, hay empresas que dicen generar puestos de trabajo y activos como algo novedoso para no pagar impuestos, como renta. “Nos pusimos a averiguar y solamente 5.000 de esas sociedades tienen gente que estaban haciendo cosas nuevas de verdad. La sensación de estas investigaciones es que todas las otras dicen mentiras para no pagar impuestos”.
La modalidad, según Ortega, es que al crear una SAS se le pasan los activos y los empleados. “Si usted se convierte en SAS, póngase una remuneración de dos salarios mínimos y ya no tienen que hacerse retenciones. Se mete todo como activos y el contador depura todo para no pagar impuestos. Asimismo, se quita la solidaridad pensional y la salud”. Así las cosas, quien aportaba a salud, ahora pasa a recibirla.
“Si hubiera un régimen jurídico serio, yo le reconfiguro ese sueldo de dos salarios mínimos y es lo que vamos a hacer. Eso no coincide con el colegio del hijo de $2 millones, con las empleadas, el conductor y la cuota de administración de un edificio”, aseguró Ortega. Sin embargo, dice que en ocasiones las personas no dimensionan que existe un complejo marco jurídico.
“Eso es ilegal y se puede sancionar, pero es difícil porque requiere investigaciones”, dice el jefe de la DIAN. Sin embargo, el palo en la rueda es tener que hacer 140.000 auditorías anuales en un país donde existe el beneficio de auditoría (el plazo es de dos años para hacer esa tarea). “En seis meses usted no hace 150.000 auditorías. Una auditoría se demora en el mejor escenario una semana. Se pueden hacer 10 en un mes y 120 en un año”.
En días pasados, la DIAN y el Ministerio de Hacienda revelaron que de 240.000 empresas que se acogieron a beneficios tributarios de la ley de primer empleo, sólo el 3% pagan seguridad social a sus trabajadores.
Entre tanto, un experto en la materia asegura que los fraudes que se han dado en las SAS también pueden presentarse en sociedades anónimas y limitadas. “A las SAS no hay que satanizarlas y son vitales para la economía colombiana. El 95% de las sociedades que se están creando en el país en este momento son SAS. El año pasado se crearon 85.000 sociedades”.
Afirma que no hay que ponerles trabas a las SAS para abordar el problema. “Esos líos se abordan teniendo la información”. A manera de ejemplo, dice que un panadero que quiera hacer empresa familiar no necesita pagar altos costos y tener que hacer escrituras y contratar revisores fiscales. “La estructura económica colombiana sin las SAS no es muy funcional en una economía moderna”, agrega.
Horacio Ayala Vela, consultor tributario y exdirector de la DIAN, considera que leyes como la 1429 han dado lugar a la evasión de impuestos que se suma a la larga espiral. “Hay negocios que venían tributando, pero la gente aprovechó la facilidad para hacer una SAS”. Esto, dijo, se ha venido exacerbando desde 2010.
Explicó que para constituir una SAS se hace con documento privado. El paso a seguir es registrarla ante una cámara de comercio. Sin embargo, concluye que estas últimas no pueden hacer mayor cosa, ya que no son órganos de control y no pueden filtrar todo lo que se inscribe en los registros.