Franco y sencillo, así es el presidente de Telefónica en Colombia, Alfonso Gómez Palacio, quien habló sobre los planes, proyectos y de la importancia que tienen las telecomunicaciones en la estrategia competitiva de los diversos renglones de la economía. También ofrece un panorama sobre el sector y su desarrollo.
¿A qué se debe el crecimiento de los negocios de Telefónica en Colombia?
A la decisión de invertir durante los últimos tres años más de un billón de pesos anuales, que necesariamente se traducen en despliegue de infraestructura, acompañado de crecimientos comerciales y de productos en todo el país.
¿En qué se ha invertido ese billón?
Cerca de la mitad en Telefónica-Telecom y la otra en Movistar. En el primer caso, hacia el crecimiento de la infraestructura de banda ancha de última generación. El objetivo es prestarles a las empresas y hogares servicios integrales empaquetados, televisión, internet de banda ancha, telefonía local ilimitada y larga distancia.
En móviles, a ampliar y mejorar la cobertura, innovación de productos, generar contenido a los productos y a fortalecernos en la tercera generación de móviles.
Telefónica es dueña de Movistar, ¿qué ha sucedido con las tarifas de la telefonía móvil?
Los planes tarifarios hoy deben reconocer que cuando se ha hablado un cierto número de tiempo, los minutos adicionales no pueden ser más costosos que los iniciales. Hemos incorporado ese concepto en nuestros planes. Nos diferenciamos siendo líderes en innovación de productos, de esquemas de vinculación. Y en banda ancha en internet unos paquetes y velocidades difícilmente replicables por la competencia.
Se temió que con la llegada de Telefónica a Telecom, la telefonía social, que llegaba a los pueblos más apartados del país se fuera a perder. ¿Qué ha pasado?
Seguimos operando en todos los municipios donde lo hacía Telecom y en varios hemos ampliado la cobertura o en áreas aledañas a las ciudades que se han venido desarrollando. Lo que sí hemos hecho es modificar nuestros sistemas de atención. Ésta era una compañía que se basaba en tener que ir al punto presencial, canales alternos, como teléfono o internet no se ofrecían. La atención tenía que ser personal. Hoy el 60% de los trámites con la empresa se pueden hacer por teléfono.
¿Cuál es la realidad del país en banda ancha para internet?
Venimos de un rezago de varios años. La competencia actual entre las empresas que ofrecen este tipo de servicios permitió que se haya progresado. Todos hemos invertido en banda ancha, en cobertura, operadores, hay más ciudades con banda ancha, las velocidades han mejorado. Todo esto tiene un costo para los operadores. Al terminar
este año la velocidad promedio de internet debe ser de 700K, que es el promedio en América Latina. El ancho de banda es un tema importante, que tiene sentido si se permite ver televisión por internet, capacitación por internet. La banda ancha crece en la medida en que haya contenido disponible.
En ese sentido, ¿qué esfuerzos ha hecho la compañía?
Tenemos ofertas de 2, 4, 8 y hasta 12 Mega Bits (MB) y en algunas zonas de Bogotá 16 MB. Esto ha sido el resultado del desarrollo de proyectos de infraestructura, como el cable submarino Sam1, donde se invirtieron US$35 millones, de 1.200 km, entre Puerto Salgar (Atlántico), hasta Puerto Rico. La primera fase está totalmente copada y se inauguró hace cerca de dos meses. En 2005 teníamos banda ancha en cinco municipios, este año cerramos con 170 ciudades con banda ancha (velocidad de 512K para arriba). El compromiso de Telefónica con la banda ancha es definitivo, también a través de Movistar, que sigue invirtiendo en el tema para incorporar la tercera generación, que es banda ancha móvil, la cual comenzará en siete ciudades
¿Qué va a pasar con las telefónicas nacionales, ETB, EPM, Emcali?
Todas han manifestado su deseo de experimentar alternativas estratégicas y creo que es lo correcto. Tienen que plantearse qué papel quieren jugar en el futuro, cuál está siendo la evolución del negocios de telefonía fija, cuál el de banda ancha, cuál es el ritmo de inversión en el que hay que estar invirtiendo para sostener el nivel de ingresos, cuál la estructura más eficiente para que esas empresas puedan operar. Y a partir de esas reflexiones estratégicas obtener la mejor alternativa.
¿Telefónica participaría en alguna sociedad con estas empresas?
Estamos muy atentos para entender cuál será el camino que tomen. Y en ese orden de ideas analizaremos cualquier posibilidad.
¿La marca Telecom va a desaparecer?
No nos lo hemos planteado. Más que desaparecer, hemos logrado transmitirle a los colombianos dos cosas: sigue siendo una empresa colombiana, que genera afecto, con un socio tecnológico importante que aporta en innovación, investigación y desarrollo, en solidez financiera y mejores prácticas. La marca Telefónica-Telecom reúne los dos mundos. Tenemos presencia en 998 municipios.
¿Qué ha pasado con la multa que le impuso la Superintendencia de Servicios Públicos, $923 millones, por no brindar una atención adecuada a sus usuarios y no resolver de manera oportuna sus peticiones, quejas, recursos y reclamos?
El asunto de fondo es transmitir el modelo de servicio que estamos tratando de implantar. Creemos que no hay mejor servicio que el que se puede hacer desde el teléfono, que la necesidad de ir personalmente a un punto de servicio sea la menor posible. No hay nada más cómodo que la casa, por más amable que sea un punto de servicio, nada
supera a la casa del cliente. Lo que hemos querido es que la gente haga sus trámites desde su casa u oficina, sin tener que ir al punto de servicio. En Colombia seguimos atados a que el concepto de la calidad del servicio está relacionado con el número de puntos presenciales. Eso ha generado discusiones y hemos presentado argumentos de consideración ante la Superintendencia, que controvierten la decisión de la multa.
¿Cuál es la proyección de crecimiento para este año?, ¿han sentido la desaceleración de la economía?
La hemos sentido, pero no de manera dramática, en algunas ciudades asociadas con niveles altos de desempleo. Pero lo cierto es que nuestros servicios siguen creciendo, la penetración sigue aumentando, la de móviles está llegando al 75 ó 78%, y a finales de 2010 se debe superar el 100% de penetración. El sector de telecomunicaciones debe crecer, entre uno y tres puntos del PIB, dependiendo del desempeño de la economía. En las compañías de móviles habrá crecimientos en todos los frentes.
¿Qué va a pasar con las líneas telefónicas fijas?
Es posible que no crezcan, pero que permanezcan estables, no desaparecerán y harán parte de paquetes convergentes. En las compañías de redes fijas habrá un proceso de transformación, con crecimiento fuerte en banda ancha, que ha mostrado un desarrollo del 100% en los últimos años, lo cual ha permitido que la generación de ingresos de la compañía sea infinitamente menos dependiente de la línea y de la voz local tradicional.
¿Qué representan América Latina y Colombia hoy para Telefónica?
La región representa hoy más del 35% del beneficio neto, del 50% de los accesos totales del grupo, que son superiores a 220 millones de euros, entre líneas fijas, accesos de banda ancha y televisión. Colombia, para el grupo, es una asignatura pendiente, en la medida en que considera que llegó tarde a la telefonía móvil en 2004, con la compra de los activos de Bell South, y a la telefonía fija e internet en 2006, con la compra de Telecom. El grupo tiene ilusión sobre lo que llegue a representar Colombia y ha acompañado el proceso de crecimiento en el país, con cerca de $4 billones en inversiones en los últimos tres años. Eso es invertir en productividad del país, porque hay confianza.
¿Qué ha pasado con Movistar?
Este año el Ebitda (representa el margen o resultado bruto de explotación de la empresa antes de deducir los intereses —carga financiera—, las amortizaciones o depreciaciones y el Impuesto sobre Sociedades) tendrá un crecimiento cercano al 50%, en clientes llegará a cerca de 10 millones, los ingresos de prepago son muy altos y una oferta de pospago muy bien estructurada a las necesidades de los clientes. Los últimos tres trimestres hemos recortado la distancia en participación de mercado. Movistar tiene la ventaja de hacer parte de un grupo integrado de telecomunicaciones, lo cual le ofrece la posibilidad de mantener el ritmo de inversiones que lleve innovación, que ha sido una parte importante. Ofrecer cosas distintas a nuestros clientes.
¿Qué le falta a Colombia en telecomunicaciones?
Hay que seguir ofreciendo garantías a la inversión y que las condiciones regulatorias lo permitan, además de garantizar la competencia en beneficio de los consumidores. Las telecomunicaciones son la plataforma de competitividad. Los avances en la idea de cerrar la brecha se han conseguido porque cambió la estructura de las empresas, que antes dirigían muchos más recursos a atender sus costos que a la inversión. Para desarrollar economías de servicios, como se está proponiendo en muchas regiones del país, se necesita una buena infraestructura de comunicaciones.