Tomando como referente la renovación de los cafetales que puso en marcha la Federación Nacional de Cafeteros —con la cual se logró sembrar 3.000 millones de árboles en variedades resistentes al cambio climático—, la Federación Nacional de Cacaoteros de Colombia (Fedecacao) está alistando la hoja de ruta con la que busca modernizar a partir de 2015 el parque productivo del grano en cerca de 25 departamentos de Colombia, que mueve más de $250.000 millones anuales y genera más de 75.000 empleos directos.
Eduard Baquero López, presidente de Fedecacao, le contó a este diario que de 150.000 hectáreas sembradas que existen hoy en el país, el objetivo es renovar 80.000 (un 53% del total). Pero más allá de este proceso, el gremio productor también tiene planes para sembrar 100.000 hectáreas adicionales de cacao. “Las 80.000 hectáreas están envejecidas y tienen una baja productividad. Hay plantas que ya cumplieron su ciclo vegetativo”.
Para esta tarea, Baquero cuenta que hay que tener presente que por cada hectárea la productividad es diferente. Por ejemplo, en Tumaco (Nariño), por una hectárea hay apenas 400 árboles mientras que en Santander, el promedio es de 1.000. “En otras partes del país puede haber 700 árboles, pero de estos, el 30% son productivos. O sea, 210 se encargan de un 70% de la producción”.
Los cultivadores, cuenta Baquero, deberán invertir entre $5 y $6 millones para renovar una hectárea. Esto significa que poner a tono las 80.000 proyectadas le costará a los productores cacaoteros y al Gobierno cerca de $480.000 millones. “El principal productor de cacao es Santander pero todas las regiones necesitan atención. Santander aporta el 40% de la producción nacional y hay plantaciones que hay que renovar. En Nariño hay que hacer el mismo proceso, al igual que en el Huila, Tolima, Antioquia”.
Los planes que buscan ejecutar los cacaoteros el otro año —y que serán motivo de discusión entre los dirigentes regionales durante el Congreso Nacional Cacaotero que comienza mañana en Bogotá—, según el presidente de la Sociedad de Agricultores (SAC), Rafael Mejía López, buscan evitar que las enfermedades del cacao (como por ejemplo la monilia) encuentren a los productores con la guardia abajo. “Como este es un cultivo permanente, los productores van a tener unos días duros en flujo de caja mientras las plantas vuelven a producir”.
Por lo pronto, explica Mejía, el gremio cacaotero está estudiando cómo realiza la renovación por regiones con el fin de no afectar en exceso el balance de la producción nacional. “En este momento, no hay más sectores que estén pensando en hacer algo parecido a lo del cacao o el café”.
Al tener árboles fortalecidos, explica el presidente de Fedecacao, la industria colombiana tendrá la posibilidad de abastecer su producción con cacao nacional. Por ejemplo, las cifras del DANE muestran que entre enero y agosto de este año ingresaron al país US$50,4 millones (más de $100.000 millones) en cacao y sus preparaciones (el año pasado, durante ese mismo lapso, se compraron US$37,6 millones en estos productos).
Y además de dar las materias primas suficientes a la industria, los cacaoteros buscan aumentar las exportaciones por encima de las 10.000 toneladas. Actualmente, el país está vendiendo cerca de 7.000 toneladas a destinos como Estados Unidos, Holanda, Alemania, España e incluso, México. Próximamente, se pretende vender cacao colombiano a Bélgica. “Nuestro cacao no lo conocen tanto como los venezolanos y ecuatorianos. La tarea es posicionarlo”, comenta Baquero.
“El cacao es de esos productos que en Colombia y en el mundo tienen posibilidades muy grandes porque hay un déficit del grano en el mercado mundial”, precisa el viceministro de Agricultura, Hernán Román, quien agrega que entidades como Corpoica se encuentran trabajando en nuevas variedades que mejoren la calidad del cacao colombiano.
Asimismo, explica el viceministro que en los departamentos donde se siembra cacao todavía hay más espacio para seguir cultivándolo. “Santander es uno de los principales, pero Nariño tiene mucho potencial. Entre los cultivos de sustitución de ilícitos, el cacao es de los que más resultados ha dado”.
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