En tan sólo tres minutos el apetito de los inversionistas se desbordó. Entre las 8:32 y las 8:35 de la mañana de ayer, Petrominerales se convirtió en el objeto del deseo en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), atrayendo más de $37 millones que elevaron su precio por unidad de $18.260 a $22.000. La tendencia se consolidó hacia la una de la tarde, cuando el título se estabilizó por encima de los $2.600 negociando capitales por más de $109.500 millones (subía 37,26%).
El atractivo por la petrolera canadiense que opera en Colombia se produjo tan pronto la BVC reactivó su transacción, una vez confirmada su venta a Pacific Rubiales por cerca de $3 billones, activando la lógica del mercado que valoriza a las empresas a punto de venderse.
A esa misma hora el comprador les informó a sus accionistas que esperaba obtener la aprobación de las autoridades canadienses y colombianas a más tardar en diciembre de 2013. “Nadie sale a decir que cerrará un negocio de esas proporciones en tres meses si no ha realizado una buena parte de la tarea”, explica un analista bursátil que pidió la reserva de su nombre.
La otra parte de la historia puede verse en el título de Pacific Rubiales, pues el afán de los inversionistas de favorecerse con la plusvalía de su nueva adquisición la empujó a desvalorizarse en 2,79% cuando se asomaba el cierre de la jornada bursátil. Pero eso no quiere decir que el mercado ha dejado de confiar en ella.
“Las firmas petroleras valen según las reservas de crudo que manejen y esta operación tiene como principal objetivo ampliar esa cifra. Pero hay que tener muy claro que reservas pueden conseguirse en cualquier parte del mundo, por lo que es sobresaliente que la adquisición se haga por una empresa que opera en Colombia. Es una señal de que confían en ampliar su productividad en el país”, señala Germán Corredor, director del Observatorio Colombiano de Energía de la Universidad Nacional.
La operación también trae múltiples ventajas para Pacific Rubiales: además de consolidarla como la petrolera privada más grande del país (en los últimos dos años compró a dos competidores, Petromagdalena y C&C Energía, por US$777 millones), le abre la puerta para explorar y producir crudo en Brasil y para diversificar su actividad.
“En este momento produce petróleo pesado, que le acarrea mayores costos operativos al refinarlo. Esa ecuación cambia tanto con el petróleo liviano de Petrominerales como con una mayor eficiencia en el transporte gracias al acceso preferente a los oleoductos Central y Bicentenario”, comenta Rupert Stebbings, vicepresidente de Mercados del Grupo Bancolombia.
Pero el presupuesto de inversiones no se agotará: la compañía planea explorar 60 pozos en 2014, un proyecto al que destinará US$2.000 millones. “La operación implica nuestra apuesta por el desarrollo petrolero de Colombia y Perú”, aseguró ayer Ronald Pantin, CEO de Pacific Rubiales.