La agenda del presidente colombiana Juan Manuel Santos estuvo, el lunes, copada con reuniones de primer nivel. La primera tuvo lugar en la puerta número 10 de Downing Street, donde fue recibido con un efusivo apretón de manos por David Cameron, primer ministro británico.
En un diálogo cordial, ambos mandatarios se comprometieron a estrechar los fuertes lazos comerciales y económicos que han convertido al Reino Unido en el segundo inversor en tierras colombianas (ver gráfico).
Prueba de esto es el anuncio de nuevas inversiones por US$3.400 millones que las empresas británicas planean realizar en los próximos tres años, que se sumarían a los US$5.368 millones girados hacia Colombia en la última década.
“Históricamente, esos dineros se depositaron en sectores extractivos como el petróleo y la minería. Pero en 2006, con la compra de Bavaria por parte de SABMiller, las inversiones se han diversificado”, explica Edward Dallas, jefe de la sección de Comercio e Inversión de la Embajada Británica en Bogotá.
Desde entonces, empresas como British Telecom en el sector de las telecomunicaciones, Drum Cussac en el de asesorías de seguridad y Mother Care en el de ropa infantil y de maternidad, han hecho su entrada triunfal al mercado local. “El país ofrece nuevas oportunidades, además de un ambiente ideal para los negocios”, agrega Dallas.
Ese nuevo ecosistema, construido desde la política de seguridad, fue el tema central del discurso de Santos en su segunda reunión del día: un seminario con inversionistas en la sede del mercado bursátil londinense. Allí, el mandatario agradeció la ayuda prestada por el gobierno británico en la lucha contra el narcotráfico.
“Nos han ayudado mucho en materia de inteligencia en la lucha contra las drogas y nos van a continuar ayudando”, dijo Santos, quien reveló que también se firmaron contratos bilaterales en áreas como educación, transferencia tecnológica, medio ambiente y energías alternativas.
Una serie de acuerdos que tienen como objetivo ampliar el clima de negocios entre Londres y Bogotá. “Colombia ya cuenta con la firma del TLC con la Unión Europea, el cual debería ratificarse en el primer semestre de 2012. Ahora la tarea del Gobierno debe centrarse en fortalecer los acuerdos de protección a la inversión con el Reino Unido, que garantizan la seguridad jurídica y estabilidad para cualquier inversionista”, comenta Patricia Tovar, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Británica, desde Londres, a donde viajó con una delegación de 32 empresarios colombianos en busca de negocios.
Los siguientes compromisos en la agenda de Santos fueron estrictamente políticos. El primero en el Palacio de Buckingham, donde, en compañía de su esposa María Clemencia Rodríguez, se reunió en audiencia privada con la reina Isabel II.
El segundo fue con Boris Johnson, alcalde de Londres, donde conversaron sobre las acciones puntuales para llevar a cabo los deseos del premier Cameron, de duplicar para 2015 los intercambios comerciales (entre enero y agosto de este año ascendieron a US$1.069 millones).
La agenda tomará hoy un giro político, cuando Santos se reúna con William Haughe, ministro británico de Exteriores, y dicte dos conferencias académicas en el London School of Economics y la Canning House, donde explicará el nuevo papel de América Latina en la economía mundial y, dentro de él, el de Colombia.