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Un enfoque más racional

Aunque las empresas suelen tratar el desarrollo de nuevos productos como un proceso monolítico, es posible dividirlo más racionalmente en dos etapas: una que busca la verdad, centrada en evaluar las posibilidades de los nuevos productos y en descartar las malas apuestas, y otra avanzada centrada en maximizar el valor de los productos cuyo desarrollo ya ha sido aprobado.

12 de octubre de 2008 - 01:46 p. m.
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Tras advertir el potencial de este enfoque, en 2001, la farmacéutica Eli Lilly diseñó y sometió a prueba a Chorus, una unidad experimental autónoma dedicada a las etapas iniciales del desarrollo de medicamentos. Chorus busca las mayores posibilidades de éxito en un portafolio de moléculas y recomienda sólo las más prometedoras para la costosa etapa avanzada de desarrollo.

Aunque Chorus representa sólo una décima parte de la inversión de Lilly en el desarrollo inicial, recientemente ha entregado una proporción mayor de moléculas seleccionadas, casi duplicando la velocidad del proceso estándar y a un tercio del costo.

El éxito de Chorus representa el ajuste ideal de un problema con una solución de gestión de la innovación. El modelo es apropiado porque, si bien podría posponer el escalamiento de productos exitosos, reduce el riesgo en un entorno en el que los costos de desarrollo y las tasas de fracasos son muy elevados. No obstante, el modelo tiene menos sentido en empresas con costos bajos de desarrollo y un índice de fracasos reducido.

En 2001, Lilly había comenzado a desarrollar un medicamento para tratar la psicosis, que llamaremos molécula X32. Tres años después, los estudios mostraron que sólo una fracción reducida de la droga llegaba al sistema nervioso central, probablemente insuficiente para lograr un efecto terapéutico. Sin embargo, el equipo siguió adelante con el proyecto.

Tras cinco años de desarrollo convencional, todavía no se sabía si la molécula tenía un uso clínico promisorio, entonces, ejecutivos de Lilly delegaron a Chorus la evaluación de la molécula. Tras siete meses, Chorus demostró que la molécula X32 no tenía efectos terapéuticos. Así, se puso fin a años de postergaciones.

Chorus logró estos resultados concentrándose en lo que debería ser el objetivo de las etapas iniciales de desarrollo: reducir rápida y eficazmente la incertidumbre acerca del potencial clínico de un posible medicamento.

¿Eliminar o persistir?

Existen dos clases de errores en la toma de decisiones que pueden obstaculizar el desarrollo tradicional de medicamentos y el desarrollo de nuevos productos (DNP) en general. Uno, cuando los ejecutivos desestiman datos que cuestionan sus supuestos acerca de las probabilidades de éxito del producto, y otro, sucede cuando un proyecto es abandonado prematuramente por falta de evidencia de su probable éxito. Esos errores ocurren cuando no se realizan los experimentos correctos para revelar el potencial de un producto.

Cualquier empresa que forme parte de un sector que depende del DNP para crecer, debe evitar ambos errores. Esto implica tener disposición, bien para sacrificar un producto tempranamente o para persistir en un producto hasta que se realice su potencial.

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El modelo de la etapa avanzada impone una burocracia rígida que fomenta los experimentos de gran escala, que se realizan para aumentar la probabilidad de un lanzamiento. Pero esto hace difícil revelar de manera rápida y eficaz en costos cuáles son los proyectos riesgosos.

Construir una organización centrada en las etapas iniciales.

Modificar la probabilidad de que un producto sea o no lanzado implica identificar atributos clave que afectarían la comercialización y diseñar pequeños experimentos para determinar si esos atributos existen.

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A medida que los experimentos arrojan datos, los ejecutivos de Chorus modifican el plan de experimentación semanalmente, o incluso a diario, para descubrir los atributos intrínsecos de un candidato a medicamento tan eficientemente como sea posible.

El personal promueve el compromiso con el experimento, no con el producto. El fracaso no sólo es aceptable, sino que se espera y recompensa periódicamente.

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La eficiencia también requiere evitar las grandes fluctuaciones en el uso de recursos. Chorus utiliza una red de 50 expertos externos que brindan asesoría sobre  diseño de experimentos y producción de medicamentos, y de 75 proveedores externos que realizan el trabajo toxicológico, clínico y de manufactura que requiere la unidad.

Así, además de ofrecer una capacidad flexible, este tipo de tercerización promueve la búsqueda de verdades incorporando perspectivas externas desapasionadas.

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