El jueves, como todos los años, Jesús María Sierra madrugó para ocupar su asiento en el auditorio. Con su mejor traje llegó al centro de convenciones Plaza Mayor, en Medellín, recibió el balance de 2010 y escuchó atentamente el orden del día.
Y en poco más de dos horas él, uno de los 9.400 accionistas del Grupo Nacional de Chocolates, comprendió que el conglomerado en el que ha invertido desde hace más de 20 años se había transformado.
“Los chocolates representan sólo el 20% de nuestros negocios. Con este nombre nos convertimos en una compañía más inclusiva”, comentó Carlos Enrique Piedrahíta, presidente del conglomerado, tras revelar que de ahora en adelante serán conocidos como el Grupo Nutresa.
El nombre, escogido entre una lista de 64 opciones con ayuda de la agencia neoyorquina Marqas, también se aplicará a las empresas de responsabilidad social, servicios y logística del conglomerado. Sus tradicionales marcas de productos, como Pastas Doria, Chocolatinas Jet o Colcafé, seguirán con la misma denominación.
De esta forma, Nutresa llega a la vida con unas ventas consolidadas de $4,4 billones, con activos superiores a $8 billones, ventas a 75 países (con destinos tan disímiles como Burkina Faso, Tailandia y Dominica) y la nueva meta de triplicar su tamaño actual para 2015.
Para cumplir con este objetivo, los accionistas también aprobaron la emisión de 25 millones de acciones ordinarias con un valor a determinar por la Junta Directiva del conglomerado, que en 2011 espera invertir $150.000 millones en adecuación de plantas y conversión de equipos.
Planes que los accionistas de vieja data, como Sierra, apenas comienzan a digerir: “Los que vivimos en Antioquia, conocemos, sentimos y vivimos a la Nacional de Chocolates. Nutresa necesitará su tiempo”.
Esta emisión equivaldrá al 5,43% de las acciones que quedarán en circulación tras su colocación. Durante el año pasado, la acción del Grupo Nacional de Chocolates tuvo una rentabilidad del 29%.