Fue tan sólo el domingo que Mariano Rajoy, presidente de España, estaba celebrando que el acuerdo con la Unión Europea (UE) para recibir hasta 100.000 millones de euros en ayuda para los bancos de su país era un triunfo que había evitado un rescate financiero completo.
Incluso al día siguiente muchos inversionistas y analistas de los mercados de bonos eran escépticos con respecto a sus afirmaciones. Sin embargo, ayer el ánimo era todavía más negativo y la mayoría estaba convencida de que España, como Grecia, Irlanda y Portugal, necesitaría un programa de rescate por parte de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las frágiles esperanzas de España de tener un respiro en los mercados de bonos se vino abajo por la confusión en torno a cuál cuerpo de la UE proporcionaría los fondos para el rescate bancario (si es el Mecanismo de Estabilidad Europea, tendría prioridad sobre otros acreedores), y una rebaja de calificación en su deuda por parte de la agencia de calificación Moody’s dejó a los bonos españoles por encima del estatus de “basura”.
Ayer, los retornos a 10 años para el país aumentaron dramáticamente y por un momento estuvieron por encima del 7%, nivel que, se considera, desencadenó los rescates de las otras tres economías de la Eurozona. “España necesitará un rescate completo. Italia necesitará uno también. Lo que dijo Christine Lagarde, directora del FMI, es cierto. Tienen tres meses para diseñar una hoja de ruta que los lleve a una unión bancaria y a un tesoro conjunto”, dijo Edward Hugh, economista residente en Barcelona que ha monitoreado la crisis de la deuda.
Los ministros españoles buscaron ayer calmar los temores en torno al futuro de España, sin negar la gravedad de la crisis. “En esta situación, lo que el gobierno quiere es enviar un mensaje de calma, de que tenemos el apoyo de nuestros socios. El Gobierno está encima de esta situación”, dijo Luis de Guindos, titular de Hacienda.
Sin embargo, el día estuvo protagonizado por decepcionantes noticias políticas y datos económicos. Ángela Merkel, canciller de Alemania, advirtió que no había “soluciones milagrosas” para la crisis y de nuevo se negó a la idea de bonos comunes de la Eurozona; los precios de los hogares en España cayeron casi 13% en el primer trimestre con respecto al año anterior, que ha sido su caída anual más grave hasta el momento, y los préstamos de los bancos españoles al Banco Central Europeo (BCE) llegaron a una nueva cifra récord de 324.600 millones de euros durante el mes de mayo.
Para empeorar la situación, la rebaja por parte de Moody’s quiere decir que los bancos españoles están más cerca de enfrentar límites más estrictos cuando soliciten préstamos al BCE, lo cual podría profundizar sus dificultades de financiación.