Se necesitaron varios años y múltiples intentos en el Congreso de la República para que la Comisión Nacional de Televisión, ese organismo encargado de definir las rutas y caminos por los que se debería mover la televisión colombiana, diera un paso al costado y, de esa forma, vía libre a un escenario dinámico en donde las nuevas tecnologías sean protagonistas.
O por lo menos así lo concluyó Diego Molano Vega, ministro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC, a El Espectador, dejando claro que lo que sucedió anoche en la Cámara de Representantes fue “histórico para las telecomunicaciones del país porque ha habido nueve proyectos de ley que han tratado de hacer lo mismo. El Congreso lo logró, además con una votación abrumadora, y este proyecto de acto legislativo que fue aprobado nos abre el camino para ajustar el marco regulatorio e institucional de las TIC en el país con la realidad tecnológica actual. Eso es lo más importante, que tenemos un camino muy claro hacia lo que llamamos convergencia tecnológica”.
¿Qué sigue? Ahora, la CNTV tendrá 6 meses más para adelantar sus funciones, el mismo tiempo que el Congreso de la República usará para debatir el nuevo proyecto de ley que presentará el Gobierno el próximo 20 de julio. En ese documento, apunta Molano, se buscará realmente la promoción del desarrollo de las nuevas tecnologías, para que sean más incluyentes para todos los colombianos y, además, para que le permitan al país estar a la vanguardia en la sociedad de la información.
El ministro del Interior y de Justicia también dejó saber su opinión al respecto y tras la noticia, dijo que estaban «muy contentos por la aprobación del acto legislativo que desconstitucionaliza la CNTV, que no trabajó como lo previó la Constitución de 1991. Además esa Comisión había perdido su independencia”. Vargas también recordó que con la eliminación del organismo, el país se ahorraría $80 mil millones anuales.
Con este resultado, la CNTV evidenció que eran más los detractores que los seguidores de sus funciones. En temas como la asignación del tercer canal y la definición del modelo de la televisión, fue duramente criticada, tanto que hoy no tiene claro el futuro del nuevo jugador de la televisión en el país. A eso su sumaban las constantes críticas en las elecciones de los comisionados, sus resultados y, también, el corto tiempo que tenía cada uno de ellos para ejercer su labor, pues cada 2 años debían ser reemplazados o reelegidos y se gastaban la mitad de su periodo supuestamente haciendo la campaña de reelección del cargo.
Y aunque lo único que hace falta es la revisión por parte de la Corte Constitucional, ya se sabe que las funciones que venía desempeñando la Comisión podrían ser asumidas en el nuevo panorama, por varias dependencias que hoy están bajo el abrigo del Ministerio de las TIC. Por ejemplo, la regulación de las redes estaría en las obligaciones de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, que ya existe. La administración del espectro, en la Agencia Nacional del Espectro. Y en materia de las políticas de televisión “deberíamos tener un ente independiente, ligero, que no tenga una estructura burocrática compleja y que trabaje en el desarrollo de los contenidos”, recalcó Molano.