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Una ‘maloca’ de cemento

En Bogotá se construirá un edificio residencial diseñado para ofrecer mayor comodidad a menor costo, permitiendo aprovechar las áreas comunales para generar excedentes.

14 de noviembre de 2011 - 04:00 p. m.
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En Bogotá se construirá Baransú, un edificio de 89 apartamentos, de 62, 95 y 157 metros cuadrados, que promete revolucionar el modelo actual de vivienda con un novedoso sistema de financiamiento.

Un lugar que, según Luis Enrique Maldonado, gerente de la constructora del edificio, Promotora Entorno 2000, “es un hábitat diseñado para recuperar los valores que hacen sostenible a una comunidad y que garantizan la felicidad de quienes la conforman, como una maloca. Actualmente, la construcción de vivienda está orientada a hacinar a la sociedad: personas solas pero apretadas”.

Los habitantes no sólo compartirán dos áreas comunes y un jardín ubicado en la cubierta del edificio; también servicios como televisión, internet y teléfono. De esta manera ahorrarán mensualmente en el costo de los mismos.

Los copropietarios economizarán, además, en los servicios de alcantarillado a partir del tratamiento y la reutilización de las aguas jabonosas (duchas y lavanderías) en los sanitarios, proceso que se realizará en una planta de saneamiento propia.

También, se reducirá el servicio de aseo a través de la disminución del volumen de basura, gracias a su clasificación dentro del edificio. Y lo que se pueda reutilizar será vendido. De acuerdo con Maldonado, “con la recolección de basura, el servicio se reducirá en un 30%; al compartir la banda ancha, el 40%, y con la reutilización de aguas jabonosas, el 30%”.

De esta manera, los residentes se beneficiarán de los excedentes generados por tres espacios diseñados para ofrecer servicios: un mercado, un gimnasio, con spa para hombres y otro para mujeres y una sala de masajes, y un parqueadero.

El negocio es el siguiente: optimizar los servicios que prestan las áreas comunes del edificio. Así, los copropietarios verán reducido el valor de su cuota de administración. “La idea es que se termine pagando mil pesos por metro cuadrado. Entonces, un propietario con un apartamento de 62 metros cuadrados, pagaría $60.000”, afirma el gerente del proyecto.

Es decir, los vecinos de Baransú podrán recibir clases de yoga o utilizar el gimnasio pagando una membresía; también comprar artículos en el mercado, o pagar una tarifa por el tiempo que utilicen el parqueadero durante el día, siempre y cuando no lo necesiten los residentes.

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“Para que las cosas funcionen, estos espacios estarán operados por Heikin, una mezcla entre operador hotelero y administrador inmobiliario que, además, se encargará de los apartamentos que le sean consignados para arrendamiento”, explica Maldonado.

Conserjería, ama de llaves, mucama, lavandería, mantenimiento y monitoreo de seguridad, son otros servicios que se ofrecerán a los residentes. Baransú tiene una inversión de $35 mil millones y se esperan ventas por $45 mil millones.

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