En un año las ventas de los minoristas han disminuido un 7,4 por ciento al tiempo que se ha restringido el gasto de los consumidores que, en Estados Unidos, equivale a más de dos tercios de la actividad económica.
En septiembre las ventas de minoristas bajaron un 1,6 por ciento y en octubre un 2,9 por ciento. La mayoría de los analistas esperaba una caída del 2,1 por ciento en noviembre.
Si se excluye la caída sin precedentes del 14,7 por ciento en las ventas de gasolinas en noviembre, las ventas de los minoristas disminuyeron ese mes un 0,2 por ciento.