¿El resultado? Una plataforma que simula las aulas en donde se imparten habitualmente las clases presenciales.
“Podría decirse que, desde la conceptualización hasta la creación y puesta a punto de la herramienta, transcurrieron apenas cinco días”, dijo Javier Ricardo Vásquez Herrera, vicerrector administrativo y financiero y gestor de la iniciativa.
“La plataforma consiste en la migración de las clases presenciales a escenarios de encuentro simulados por computador, organizados para facilitar su acceso exactamente como existen en la realidad tangible (salones alojados en bloques y edificios) a los que los profesores con sus estudiantes se encuentran, respetando estrictamente los horarios de clase preestablecidos”, explicó.