William Arellano, vicerrector académico de la U. Tecnológica de Bolívar, reflexiona sobre este escenario y advierte acerca de la importancia de analizar el impacto de la expansión industrial de la ciudad y sus zonas aledañas en sectores como el petroquímico, turístico, portuario, comercial y de servicios, “sin olvidar los altos niveles de pobreza y vulnerabilidad ”.
Precisamente esta escasez de recursos es otro de los retos de las instituciones de educación superior. La mayoría de estudiantes deben financiar la matrícula con ayuda del Icetex, obligando a los directivos a ser creativos en la búsqueda de dinero para llevar a cabo proyectos de investigación.
En este contexto resulta apenas natural que la deserción sea una problemática preocupante. Un sistema de alertas tempranas, asesorías psicopedagógicas y programas enfocados en el bienestar universitario son algunas de las fórmulas a las que han recurrido las universidades . Finalmente, los programas virtuales se han convertido en una alternativa no sólo para enfrentarla, sino para brindarles una oportunidad a quienes desean continuar su formación después del colegio, pero tienen que trabajar para sostener a su familia.