La primera estrategia es brindar una educación integral, en la que se privilegia la formación del ser y el saber. Otras tácticas son ofrecer una educación socioemocional y ciudadana, que se aprende en la práctica e interacción; una educación en la que la escuela, familia y comunidad construyen relaciones horizontales e inciden en la política pública educativa; una educación que fortalece capacidades ciudadanas desde los intereses de las comunidades educativas y, por último, una educación que promueve una ciudadanía, crítica, activa y capaz de transformar realidades según sus deseos y expectativas. La entidad también plantea la contratación de nuevos orientadores para campañas de atención y prevención en la capital.