Se trató de un avance en lo que hoy llamamos medicina regenerativa. Su maestro en la Facultad de Medicina, el profesor Harry Green, experimentaba con curíes a los que les trasplantaba células cancerígenas. Su fin era observar el resultado de estas cirugías en las que ensayó después con tejidos normales. En esos procedimientos, como aprendiz, Patiño fue más que escuchado. Resultó ser quien propuso utilizar células de un feto en pacientes humanos.
El procedimiento, controversial hasta la fecha, se realizó con éxito. “Ha sido el único paciente con un trasplante exitoso de este tipo reportado en la literatura mundial”, contó en alguna época el experto.