El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Amor y erotismo entre líneas

El Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales abrió con un conversatorio a cargo de Piedad Bonnett y Darío Jaramillo Agudelo.

16 de agosto de 2012 - 06:28 p. m.
Piedad Bonnett, protagonista del Festival de Literatura de Calarcá. / Archivo
PUBLICIDAD

Las conexiones entre erotismo y amor en la poesía, los cambios en las formas de seducción y hasta la figura genuina del Don Juan, fueron algunos de los temas abordados en la apertura de este ciclo literario.

Para la escritora y filósofa Piedad Bonnett, el erotismo es el concepto que convierte a la sexualidad en cultura y, según ella, puede haber erotismo sin amor, pero no amor sin erotismo: “Lo que llena de sofisticación a la sexualidad es su transformación en erotismo. Esto tiene que ver con el juego, la imaginación, con la búsqueda, la espiritualidad y el refinamiento. El instinto puro se convierte en una manifestación de la cultura”.

Sin embargo, para el poeta y ensayista Darío Jaramillo el amor y el erotismo no forzosamente dependen uno del otro; sin embargo, el valor de la poesía amorosa sigue estando vigente, como hace 40 años. “A veces estamos tan adormecidos por la atracción que no es posible hilar una frase completa para expresar lo que se siente por alguien. Ahí la poesía entra a hacer lo suyo”.

“Nada dispara más efectivamente la locuacidad que la poesía. Sobre todo en la mujer. Somos capaces de escribir cartas, versos como nunca antes”, dice Piedad Bonnett, quien considera que la poesía es una eficaz herramienta de seducción porque es capaz de comunicar el enamoramiento bajo los versos de grandes poetas o desde la inspiración propia de quien desea expresar sus sentimientos.

Otro tema del conservatorio fue la relación entre el amor y el matrimonio. Para explicar ese vínculo, Piedad Bonnett manifestó que sólo hasta el siglo XVIII surgió el amor por elección, teniendo en cuenta que antes de esa fecha las uniones se basaban en un acuerdo económico y social. Para ella, el matrimonio no es actualmente protagonista, sino las relaciones en las que hay un pacto de libertad donde no cabe la fidelidad. “La costumbre mata el erotismo y acaba con el enamoramiento. El matrimonio es una alianza que supone amor. Aunque es una opción más sólida, corre el riesgo del enfriamiento de los sentimientos y hasta del sexo”.

Con sarcasmo, Darío Jaramillo expresó que el matrimonio puede encauzar el amor por la vía del adulterio y que hoy el concepto de relación abierta tiene más acogida. “Las parejas pueden incluso ser más felices bajo este pacto porque las reglas dejan su carácter estricto. Se trata de un acuerdo donde cada uno es libre”.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias