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Anais Vaugelade: De la sopa de piedra y otras especies

La francesa, de 44 años, reside en París después de haber pasado su infancia en una granja de los Pirineos. Estudió arte y cree que desde ese quehacer pueden cambiarse los valores de los más jóvenes; sus libros están repletos de lobos, cerdos, y cocodrilos que salidos completamente del canon intentan darle un reversazo al odio, la guerra y las heridas que dejan.

30 de abril de 2017 - 09:00 p. m.
Ilustración: Anais Vaugelade
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Fabián es un príncipe extraño y solitario que no gusta de la guerra. Pasa los días sentado en una rama de un árbol en el parque, tiene el cabello castaño y los ojos tristes, el color de su ropa está determinado por las políticas de su papá, Armando XII, Rey de los Azules. La verdad es que el niño no comprende a su padre, no sabe por qué los soldados tienen que morir, ni sabe el para qué de la guerra con Victor II, Rey de los Rojos. El pequeño príncipe Fabián, gigante de corazón, tiene la misión de acabar con la guerra de alguna manera, tiene la misión de enseñarles a los niños por qué la guerra no vale la pena. Al menos así lo imaginó Anais Vaugelade, la mujer de ojos brillantes que ilustra libros para que los niños aprendan a no ser como los adultos. 

La francesa, de 44 años, reside en París después de haber pasado su infancia en una granja de los Pirineos. Estudió arte y cree que desde ese quehacer pueden cambiarse los valores de los más jóvenes; sus libros están repletos de lobos, cerdos, y cocodrilos que salidos completamente del canon intentan darle un reversazo al odio, la guerra y las heridas que dejan. La autora ha sido premiada varias veces por su apuesta a transformar la sociedad desde la ilustración, ha colaborado con algunos largometrajes y publicado su obra en distintos países e idiomas. 

Sus títulos se caracterizan por la construcción de personajes que salen del modelo al que fueron relegados en los cuentos clásicos. En Una sopa de piedra, por ejemplo, un viejo lobo arriba a un pueblo repleto de animales que antaño fueron su comida. Toca la puerta de la gallina diciendo que por favor le deje entrar para hacerse una sopa de piedra y resguardarse del frío. La tensión narrativa crece cuando cada uno de los habitantes del pueblo va acercándose a la casa de la gallina, nerviosos por la presencia del famoso carnívoro. Pero los ha sorprendido a todos porque la edad le ha dejado sin dientes para cazar, así que, con la colaboración de cada uno de los animales del pueblo, la que sería una sopa de piedras se convierte en una deliciosa sopa de verduras. Todos los animales hablan esa noche con el lobo, le piden que cuente sus anécdotas, minuto a minuto superando el miedo que los invade a que sea una trampa del feroz animal. Después de la reunión, el viejo lobo sale agradecido y sigue su camino. 

Vaugelade visitará Bogotá para participar en la versión número 30 de la Feria del Libro, será la protagonista de la franja infantil y juvenil de Francia, el país invitado este año. Desde allí presentará dos de sus títulos que han sido traducidos al español: Cumpleaños del señor Guillermo y De cómo Fabián acabó con la guerra.

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