La bailarina polaca Aleksandra Rudnicka —pálida, rubia— es sólo un cuerpo de los once que se aprecian en tarima, todos juntos y apartados, cada uno gritando su nostalgia, cargando el peso de lo vivido, de experiencias que hieren y rectifican que al fin y al cabo el individuo hace un viaje solitario por el mundo. EnOtraParte, la más reciente pieza de L’explose, explora a través de la ropa el más íntimo destierro.
En las Islas Canarias fue donde Tino Fernández —director artístico— y Juliana Reyes —dramaturga— se aliaron con Auditorio Tenerife para el desarrollo de la obra y convencieron a Helena Berthelius, su coordinadora artística, de volver al escenario como bailarina. “Agradezco bastante como intérprete, porque me había retirado en 2005 y en los 30 años de carrera jamás había hecho un viaje tan solitario con tanta gente en el escenario. Nunca. Ha sido un gran placer estar aquí”.
El concepto central de la pieza se relaciona directamente con el grupo que se conformó: cuatro españoles, cuatro colombianos, una polaca y una sueca usan el baile como vía para manifestar sus años nómadas y llevar a las tablas sus experiencias como extranjeros.
Desde la primera clase de ballet, cuando la dramaturga y el músico Camilo Giraldo intentaban descifrar los códigos de los danzantes, se dieron cuenta de que el ser forastero va más allá de una cuestión fronteriza. “Al ser Tino español, tiene una noción de extranjero y cuando trabaja con un equipo de ese país vuelve a ser un poco tajante en su trato. Ese intercambio es encontrarse con historias personales asombrosas y con universos particulares especiales. Hay quien no ha viajado nunca y su noción de ser extranjero es en un contexto completamente distinto: en una clase, cuando te montas al Transmilenio. Creo que cada uno de nosotros tuvo elementos poderosísimos de creación a partir de esas diferencias”, dice Juliana Reyes.
Sin escenografía, con un intérprete de guitarra y acordeón que está siempre en escena, la ropa que en algún instante cae por doquier se convierte en el mayor referente del espectador cuando esos cuerpos se desprenden de las ataduras y llegan a la semidesnudez.
Al principio, en L’explose habían concebido a EnOtraParte en una estación de tren, luego en un aeropuerto, mucho después en un parque, pero finalmente concordaron en que la única escenografía posible eran los once personajes con sus tamaños y sus colores, con sus miedos y deseos. Todos distantes. Todos unidos.
“Creo que el ser humano está siempre en otra parte, nos cuesta vivir un poco el presente, estar aquí y ahora. Estamos con un bagaje que es el pasado y con un futuro que es donde nos proyectamos, pero a veces perdemos esa esencia que somos nosotros mismos. La temática es sobre el viaje, la noción de identidad, el ser extranjero”, expresa Tino Fernández, a quien esta oportunidad le parece una gran retroalimentación entre ambos países y un aporte individual que reafirmó que las fronteras se van desdibujando cuando se dedica un momento a entender la diferencia.
EnOtraParte estará tres días en Bogotá, porque los bailarines, los extranjeros, deben regresar al lugar que pertenecen con el recuerdo de su paso por Colombia. La obra sólo pretende plantear las preguntas suficientes sobre la identidad.
Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Cra. 7 N° 22-47. 14, 15 y 16 de octubre, 8:00 p.m. Informes en el Tel.: 5936300 o tuboleta.com.