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Caja de citas: frases de Stefan Zweig sobre la vida y la muerte

A propósito de los 143 años del nacimiento del escritor austriaco Stefan Zweig, presentamos algunas frases de su extensa obra literaria.

28 de noviembre de 2024 - 06:58 p. m.
Stefan Zweig se destacó como narrador y ensayista, con temáticas eróticas y pacifistas a lo largo de su obra.
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Nacido en 1881 en el seno de una familia judía en Viena, que en ese entonces hacía parte del imperio Austrohúngaro, el segundo hijo de Ida y Moriz Zweig estudió en Maximillian Gymnasium (ahora conocido como Wasagasse Gymnasium). A sus 15 años escribió la primera carta que aún se conserva, dirigida al egiptólogo y escritor alemán Georg Ebers.

En el año 1900 entró a la Universidad de Viena para estudiar filosofía e historia de la literatura. Un año después publicó “Cuerdas de plata”, un poemario que reunió 61 de sus textos. Continuó sus estudios, recibiendo el título de Doctor en Filosofía en 1904, mismo año en el que publicó “Die Liebe der Erika Ewald”, un libro que contenía cuatro novelas cortas de su autoría.

Durante la Primera Guerra Mundial, prestó una parte de su servicio militar en los archivos de guerra de Viena, para luego mudarse con su primera esposa a Suiza, cercano a su amigo Romain Rolland, con quien compartía ideales pacifistas en un mundo en guerra. Por esto escribió “Jeremías”, una obra de teatro estrenada en 1918, antes de la firma del armisticio, en el que usaba la figura del profeta bíblico para denunciar los absurdos de la guerra.

Alcanzó el éxito no solo como dramaturgo y escritor de novelas cortas, también fue aclamado por las biografías que escribió del exministro francés Joseph Fouché, de la reina Maria Antonieta y María Estuardo. En sus cartas a su esposa y amigos mencionaba el disgusto que tenía con la popularidad, prefería ser una persona anónima.

Con el ascenso del fascismo en los años 30, Zweig fue declarado como “enemigo del estado”, por el gobierno de Austria, lo que hizo que se exiliara en Londres y Nueva York por un breve periodo de tiempo, para al final llegar a la ciudad de Petrópolis en Brasil. Allí vivió con su segunda esposa, con quien, desilusionados por el estado actual del mundo, se suicidaron en 1942.

A continuación, presentamos algunas frases de Stefan Zweig:

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