El grupo Les Luthiers jugó con la música y creó el Concerto grosso alla rústica. Jorge Velosa, en cambio, se tomó el cuento de la fusión en serio y concibió la Carranga Sinfónica. Mientras el grupo argentino lo hizo a finales de la década del 70 como parte de su álbum Sonamos pese a todo, en el que interpretan la Op. 58 de Johann Sebastian Mastropiero para concertino puneño, integrado por quena, charango y bombo, dúo de recitantes, bajo continuo y orquesta de cuerdas alternada, y años más tarde lo ejecutó con la Camerata Bariloche, Velosa lo hace con el respaldo de sus tres fieles escuderos y 60 músicos más de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.
La riolina (armónica) y la guacharaca con la que el carranguero acelera o desacelera sus canciones, el requinto coqueteando con las armonías y el tiple y la guitarra como respaldo fundamental de esta sonora propuesta, desde el año pasado se pueden escuchar de otra manera. La iniciativa fue de la Gobernación de Boyacá y la misma orquesta, cuando pensaron llevar al formato sinfónico algunas de las más de 250 creaciones de Jorge Velosa y convocaron a arreglistas de la talla de Francisco Zumaqué, Eduardo Carrizosa, Mauricio Lozano, Fabio Londoño, Raúl Rosero y José Luis Posada para proporcionarle el contexto académico a un aire que surgió en la sabana cundiboyacense y que ya tiene presencia en certámenes tan significativos internacionalmente como el Festival de Cosquín y otros, consagrados a las músicas del mundo.
Por fortuna para este estilo, del que Velosa es más que exponente y estandarte, la orquesta no sólo tuvo la función de repartirse las cuerdas, los vientos y las percusiones para crear uno más de los miles de intentos de hacer del folclor un escenario orquestado, frío y sin ese condimento vital que le imprimen los maestros veteranos y jóvenes que han aprendido buena parte de sus saberes por herencia y en las calles. Aquí se tuvo en cuenta la presencia del compositor y de los tres carrangueros que lo acompañan en esta aventura de masificar un aire del interior en franca competencia con la inmensa oferta de sonidos del Caribe. Jorge González (requinto), José Fernando Rivas (guitarra) y Manuel Cortés (tiple) son los compañeros de este músico que tiene el privilegio de haber inspirado el nombre de dos anfibios que sólo se encuentran en Colombia: Eleutherodactylus carranguerorum y Eleutherodactylus jorgevelosai.
Luego de más de 30 años de historia musical, de tener en el mercado veinte producciones discográficas vigentes y unas 200 canciones originales, muchas de ellas hoy convertidas en piezas infaltables en una recopilación de música andina nacional, Jorge Velosa y Los Carrangueros realizan otro valioso aporte en la difusión al estilo, con la grabación de un registro y con la presentación en vivo del proyecto denominado Carranga Sinfónica.
En esta propuesta, los cuatro carrangueros hacen las veces de frontman, se ubican de frente al público y le dan la espalda a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, que en esta oportunidad contará con la dirección del maestro Eduardo Carrizosa, otro de los responsables de que puedan existir otras versiones de La china que yo tenía, La cucharita, Boyaquito sigo siendo, La gallina mellicera, Julia y El rey pobre.
La Carranga Sinfónica lleva por ahora pocas horas de vuelo, pero llegará lejos porque tiene el oficio de la Orquesta Sinfónica Nacional, el encanto de la música del interior y la constancia de Jorge Velosa… que todo se lo toma en serio.
Viernes 1 y sábado 2 de abril. 8 p.m. Teatro Jorge Eliécer Gaitán, carrera 7ª Nº 22-47. Tel. 593 6300 y www.tuboleta. com.