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Cinco años sin esa ‘bemba’ azucarada

La salsa, sin duda, ya no es la misma. Un lustro de ausencia se conmemora este miércoles y todavía no se ha podido establecer cuál fue el aporte más significativo que le hizo Celia Cruz a este género.

15 de julio de 2008 - 04:09 p. m.
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Muchos conocedores, sin embargo, dicen que lo más importante fue la personalidad que le logró imprimir a cada interpretación.

Ella, tal vez sin proponérselo, fue el faro de muchas voces femeninas que entendieron que no podían seguir sus pasos, pero supieron que lo más aplaudido por el público no es la afinación ni la belleza sobre el escenario, sino la entrega y la honestidad. En eso Úrsula Hilaria Celia Caridad Cruz Alfonso fue una maestra.

Pasó por la agrupación Las Mulatas y dejó huella. Figuró en la comedia musical La divina corte y se robó el show. Ni hablar de su estelaridad en la Sonora Matancera, grupo en el que reemplazó a la cantante Myrta Silva.

Una cantidad incalculable de discos de oro y de platino iluminaron su carrera artística, al igual que una estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood, cinco premios Grammy y varios doctorados Honoris Causa.

¡Azúcar!, palabra insignia de esta mujer que siempre fue la Reina de la salsa y, hoy, es una estrella más del firmamento.

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