Teatro del absurdo, narices exageradas al mejor estilo del clown, improvisaciones, gags ácidos y vestuarios vistosos se dan cita en el actual montaje de El Atolondrado, bajo la dirección del argentino Ricardo Behrens.
Fernando El Flaco Solórzano, Orlando Valenzuela, Rafael Zea, Andrés Aramburo y Luz Estrada, con la decisiva colaboración del músico Israel Tanenbaum y de la productora Ruth Helena Jaramillo, se encargan de transportar al público a un lugar mágico en donde las historias que aparecen en los cuentos de hadas se convierten en realidad.
En esta creativa propuesta escénica no hay espacio para los imposibles, y los personajes, aunque parezcan caricaturas, pudieron perfectamente ser tomados de la cotidianidad de cualquier país en el mundo. Un fenómeno similar sucede con los sentimientos porque a lo largo de la comedia se manifiestan actitudes humanas como la lealtad, el cariño y el respeto, pero también se sugieren otras facetas como la avaricia y el oportunismo.
En El Atolondrado, una comedia para toda la familia, no hay ni buenos, ni malos. Aquí, personajes como el sirviente Mascarille, Leilo, el viejo Trufaldiño y la hermosa Celia pueden visitar el cielo y al segundo siguiente pueden estar en la séptima paila del infierno. Sin embargo, tanto lo torpe y lo bondadoso como lo abusivo y lo conspirador son llevados al extremo y eso hace que todos los actores se luzcan en la interpretación de sus roles, tal como sucede con la implementación adecuada de la técnica del clown.
Los efectos de sonido, algunos producidos por las gargantas de los actores y otros pregrabados, convierten esta pieza en una versión divertida de un clásico teatral.
‘El Atolondrado’ en temporada hasta el 13 de marzo de jueves a sábado a las 8:00 p.m. en el Teatro Arlequín, carrera 25 N° 41-64. Informes: 3 68 11 45 /57.