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Cómic para hablar de terrorismo

Cuando Pilar Manjón cerró el cómic que recrea lo ocurrido con su hijo Daniel y otras 190 personas el 11 de marzo de 2004, pensó que era como un abrazo al recuerdo.

25 de mayo de 2009 - 12:50 p. m.
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Doloroso, pero abrazo. Lo escribió en el prólogo de 11-M: la novela gráfica, y se los dijo a sus autores, los guionistas Pepe Gálvez y Antonio Guiral.

La lectura de la sentencia por los atentados terroristas del metro de Atocha, el 31 de octubre de 2007 en Madrid, es el punto de partida de esta novela gráfica que la editorial Panini estrenó este lunes en las librerías del mundo. “Soy un defensor del cómic como un arte mayor que puede explicar cualquier historia, desde la más banal a la más profunda”, sostiene Pepe Gálvez.

La madura acogida del cómic sobre el 11 de septiembre  en Estados Unidos, donde se vendieron un millón de ejemplares, les hizo pensar a los creadores de esta idea que España, a pesar de la controversia política que contaminó la investigación del atentado, podría reaccionar con similar madurez y que además necesitaba volver de otra forma sobre los hechos. Sabiendo que era un terreno minado, se aventuraron con una encuesta en internet entre los lectores de cómic, quienes exigieron que en la novela gráfica se huyese de la ficción.

Los autores leyeron periódicos y entrevistaron a una veintena de personas para reconstruir los hechos sin atentar contra ellos. “Parecerá una tontería, pero me trajo dolor de cabeza saber cómo eran los autos que usaron los terroristas”, asegura Guiral. Un periodista que ve los hechos desde fuera, un familiar que cuenta sus  experiencias y un policía  es, según Gálvez, “la excusa narrativa” que les permitió contar los detalles policiales.

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