La noticia del concierto de Paul McCartney en Bogotá sorprendió. La transmisión en vivo y en directo del espectáculo del artista inglés fue el mejor consuelo para quienes no tuvieron la forma de adquirir la boleta. El conocimiento público de la cifra a la que asciende el monto de los derechos de transmisión por televisión, en cambio, ha resultado mucho más sorpresivo que la propia visita del Beatle.
Se habla de 400 mil dólares (equivalente a $ 712 millones), una cantidad que casi duplica los millones que recaudará el distrito por el alquiler de su máximo escenario deportivo, el estadio Nemesio Camacho El Campín. Por eso, en este momento y después de firmado el contrato entre el empresario Fernán Martínez Mahecha y el periodista Hollman Morris, representante legal del Canal Capital, no parece tan buen negocio para el distrito, ya que recibirá, cifras más cifras menos, $416 millones por concepto de alquiler del lugar, pero, como propietario del canal Capital, deberá pagar $ 712 millones a los empresarios para poder transmitir el concierto.
La asignación presupuestal con vigencia de 2012 para este canal de televisión es de $20.700 millones, mientras que el rubro para el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) asciende a $169.434 millones. Estas dos entidades fueron las comisionadas para sacar de sus arcas los montos de transmisión del concierto.
Las voces de tranquilidad, empezando por la del alcalde Gustavo Pedro (quien ha dicho en su cuenta de Twitter: “has preguntado cuánto va a recibir Canal Capital por transmitir el concierto en publicidad”), se han hecho sentir después de la avalancha de críticas por esta inversión. La esperanza es que el gasto sea recuperado con la consecución de patrocinadores y que la publicidad logre el anhelado equilibrio económico. Por ahora, las ganancias para el distrito por el concepto de pauta han sido un interrogante.
Las exigencias de un Beatle
McCartney a la Carta
Desde hace muchos años, y por convicción, el ex Beatle es vegetariano. Por eso las recomendaciones para su menú fueron explícitas. McCartney pidió vino Château Margaux, que es difícil de conseguir en nuestro país, y exigió vinos vascos, huevos orgánicos, queso mozarella de búfalo, frutas y verduras.
Otras bebidas
Solicitó bebidas energéticas y gaseosas ‘light’, además de jugos naturales de arándanos y naranjas, whisky etiqueta negra y diversos licores que deben estar en su camerino dentro del estadio El Campín.
Para estar conectado
El artista pidió durante toda su permanencia dentro del camerino, en el escenario deportivo de la capital colombiana, conexión a internet y una línea telefónica convencional para llamadas internacionales que sólo podrá ser utilizada por él.