Carlos Zagarra trabajó en la escena bogotana durante más de 20 años. Estudió en la Escuela Superior de Música de Tunja y en el Conservatorio de la Universidad Nacional y fue bajista en numerosas ocasiones en los espectáculos de Jazz al Parque y el Festival Internacional de Jazz del Teatro Libre, así como de la Big Band del Teatro Colón dirigida por Gabriel Rondón y del cuarteto de su hermano Efraín “Gato” Zagarra en el Festival Internacional de la Cultura de Tunja realizado por el Instituto de Cultura y Bellas Artes de Boyacá.
El concierto se llevará a cabo hoy en el Teatro Leonardus con el acompañamiento del trío Tres Butacas. La presentación en Colombia se realizará a beneficio de la Fundación Construyendo Futuro con Amor, dedicada a adultos con discapacidad cognitiva.
Zagarra es un cantautor que busca contar historias y afirma que el artista debe tener una función social, retratando a través de su arte la realidad de su entorno. Su disco Acción de gracias fue grabado entre Colombia y Nueva York y además de mezclar jazz con letras contundentes es una observación y un agradecimiento. “Gracias a Dios porque nací en el paraíso y es que este cielo se me ha vuelto tan azul que me imagino que no hay un lugar del mundo que sea mejor para sembrar mi porvenir”, dice un fragmento de Acción de gracias.
Asegura que no regresa a Colombia por aplausos, ni a llenar estadios, pues el aplauso debe ser percibido como un agradecimiento y no como un elogio. En este concierto se muestra en escena una voz independiente, con letras que, como dice él, son historias reales y oraciones, letras que despiertan conciencia y buen jazz.
Al preguntarle por qué contar historias a través del jazz se pone un poco serio, pero sonríe enseguida y dice con firmeza que la fuerza armónica del jazz lo llena todo, ya que es la fuente de toda la música popular, la cual tiene que enriquecerse de sus raíces. “El jazz es la fuente de la música clásica y hasta del vallenato”, asegura Zagarra.
Criado entre boleros y música brasileña, se enamora de las melodías, y aunque han tenido sus peleas, cree en escribir y “sacudir el árbol a ver qué cae”. Le gusta pensar que está creando conciencia y busca sacudir a las nuevas generaciones. “Falta autocrítica social y creemos que el éxito está en lo económico”.
Afirma que el trabajo de un cantautor no tiene público, pues toca realidades tan diversas que cualquiera puede sentirse identificado y con ganas de escuchar. Para él, la música es un compromiso con la vida. Aunque su trabajo fue siempre como instrumentista, es un cantautor que une la literatura con la canción y muestra un acercamiento poético a la hora de narrar su historia. Asegura que regresar a Colombia le sirvió para reencontrarse con las ganas de contar cosas, de mostrar letras que no solo se escuchan, sino que además sirven para ver.