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Documenta de Kassel

El pasado fin de semana comenzaron los 100 días de la 13ª edición de la Documenta de Kassel, una de las ferias de arte contemporáneo más importantes del mundo.

12 de junio de 2012 - 05:00 p. m.
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Cada cinco años, la ciudad alemana alberga artistas de todos los rincones del mundo, así como a otros participantes procedentes de disciplinas tan variadas como la literatura, el cine, la economía, la militancia política, feminista o medioambiental, la física, la biología, entre otras. Eso responde a su acercamiento holístico y a su dedicación a la investigación artística que explora las conexiones con la teoría.

Su directora artística, la estadounidense Carolyn Christov-Bakargiev, afirmó: “Pienso que la confusión es una cosa verdaderamente maravillosa”, al insistir en que la Documenta carece de concepto, rechaza todo prejuicio y asume el riesgo de desconcertar a muchos. El concepto artístico defendido por Christov-Bakargiev “excede al espacio y las geografías físicas”, según dijo en la presentación del evento. Por “desplazar los límites físicos y geográficos” entiende convertir en apéndices de Kassel a Kabul, El Cairo, Alejandría y Banff. En esas ciudades, no sólo habrá exhibiciones sino también conferencias, charlas, simposios y debates.

Su curadora asegura también que en esta edición la concepción del arte va más allá de las técnicas y definiciones clásicas. “Lo que algunos participantes hagan y expongan en la Documenta puede ser o no ser arte”.

En esta ocasión la feria no comercial presenta alrededor de 300 artistas de 55 países y espera recibir unos 750.000 visitantes hasta su cierre, el 16 de septiembre.

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