Todos los fines de semana Liliana Durán aprovecha que tiene un finca en El Rosal y se escapa de la agitada Bogotá para contemplar su fascinación eterna: la naturaleza. Fue allá donde gestó la idea de Homenaje al planeta, una exposición de 365 cuadros en óleo y sumi-e, con la que la artista ecológica hace una reflexión sobre la desaparición de las especies, que está directamente relacionada con el comportamiento humano.
“La obra empezó hace dos años, el objetivo era pintar un cuadro diario, en alusión a los 365 días, pero terminé realizando 15 cada fin de semana. A medida que pintaba, escuchaba y sentía todo lo que le estaba pasando al planeta. Con la muestra, las personas observan lo que normalmente dejan pasar”, señala la bogotana, quien regresó a su ciudad luego de estar varios años en Nueva York y Cali.
Después de haber dirigido una fundación protectora de animales, donde alcanzó a albergar más de 200 gatos, 70 perros y algunos caballos, Liliana Durán enfermó a causa de ver el maltrato con que llegaban y decidió que era el momento para generar una toma de conciencia. “Los asistentes han sentido el espíritu de la naturaleza presente y me siento muy bien, porque eso era lo que quería. Para mí no es algo comercial, los cuadros los quise vender a un módico precio para que todos pudieran venir y llevarse un recuerdo de lo que estamos perdiendo”.
La exhibición se divide en tres segmentos, diferenciados por técnica y color en degradado con el que se juega a evocar la vida o la muerte, mientras una banda amarilla de peligro en el suelo alerta sobre lo que está a punto de desaparecer. Los cuadros comprenden el agua, el viento, la tierra, la madera, el pasto y los animales en extinción; elementos con los que se plantea la duda acerca de un renacer.
“Nosotros nos estamos olvidando del entorno natural, dejándolo contaminar, maltratar y no lo protegemos. La naturaleza y los animales son maestros, hay que observar cómo crecen y se desarrollan para aprender. Yo anhelo que las personas vean, de manera tangible, para que sepan lo que podríamos extrañar. Esa es mi única intención”.