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El realismo americano y el circo bogotano en un solo escenario

Inspirados en la obra pictórica del artista americano Edward Hopper, la Gata Cirko presenta Pensamientos Nocturnos, su más reciente creación, pieza que reta las técnicas del circo tradicional y busca llevar su narrativa a otros lugares. La obra se estrena el 28 de diciembre por Canal Capital.

25 de diciembre de 2020 - 05:30 p. m.
La imagen de un hombre que lee el periódico mientras una mujer lo observa melancólica hace parte de «Pensamientos Nocturnos», la nueva obra de la compañía La Gata Cirko.
Foto: La Gata Cirko
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Los cuadros de Edward Hopper nos trasladan a momentos íntimos y cotidianos. Considerado el pintor de la soledad, sus personajes parecen detenidos en el tiempo, inmutables y eternos. Una joven sentada en su cama mira a través de la ventana, un hombre lee el periódico mientras una mujer lo observa melancólica, una pareja toma café, una mujer lee un libro mientras viaja en un tren. Estas imágenes, entre otras más, ahora cobran vida en la nueva obra de la compañía La Gata Cirko: Pensamientos Nocturnos. Esta pieza saca la dramaturgia del circo de la narrativa convencional, asociada con lo cómico y llamativo, para incursionar en historias y personajes más humanos, reflexivos y emotivos, donde las acrobacias, equilibrios, coreografías y contorsiones, entre otras técnicas del nuevo circo, son las herramientas narrativas.

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Para Felipe Ortiz, codirector de la compañía, pensar y crear una dramaturgia para circo ha sido un objetivo fundamental de su trabajo artístico. Esto se ve reflejado en cada una de sus creaciones y en los temas que aborda, como, en este caso, la soledad. “Hopper siempre me ha gustado, siempre lo he tenido presente, pues habla mucho de la soledad y la condición humana. Con la pandemia se volvió muy pertinente y era el momento para hacer algo. Todo empezó en medio del confinamiento. Cuando nos dieron el permiso para entrenar, nos reunimos con un pequeño grupo de artistas de la compañía. Del entrenamiento pasamos a la creación, seleccionamos una serie de cuadros que nos inspiraron o que conectaron con ciertas técnicas de circo. Así surgió esta obra: sin pretensiones, sin afanes, con mucho tiempo de juego y exploración”, comenta.

La idea era darle vida a cada cuadro e indagar en los personajes que los habitan. Para eso los directores, junto a los artistas y acróbatas Ashanti Gómez, Alberto Córdoba, Jonathan Hernández y Andrea Fandiño, parten de preguntas como: ¿qué están sintiendo esos personajes?, ¿qué evocan?, ¿por qué los cuerpos parecen desconectados de cualquier impulso de vida? Dejarse llevar y ver qué les inspira para interpretar las emociones de estos personajes, traducirlas al circo y expresarlas desde un movimiento, una acrobacia o una coreografía, son resultado del proceso creativo de Pensamientos Nocturnos. El público, por su parte, se acerca al instante mismo (antes o después) en el que la situación quedó plasmada en un lienzo.

En Sol de La Mañana, obra creada en 1952, Hopper pinta a su musa Josephine en su cama, en una habitación sin ornamentos, observando una ventana en la que se ve un cielo azul. En la versión de la Gata Cirko, la musa es interpretada por Luisa Montoya, codirectora de la compañía, y la ventana es remplazada por una lira (círculo de hierro colgado del techo), donde la artista realiza varias acrobacias para regresar al estado de contemplación. “Desde que empezó la pandemia no podemos estar en grandes espacios, pero queríamos seguir creando. Componer cada uno de los números fue muy interesante. Esto también hace parte del momento en el que está la compañía, pues estamos explorando a fondo la dramaturgia y retando la técnica misma. En este caso usamos la lira, que es una técnica aérea que normalmente sube y baja con un sistema de poleas, pero ¿qué pasa si está estática, a ras de piso, y se convierte en una ventana? ¿Qué posibilidades nuevas tenemos a nivel técnico y expresivo? Eso hace parte de la exploración, de romper la técnica y volverla mucho más narrativa, según las necesidades de la obra”, afirma Ortiz.

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El trabajo de iluminación, realizado por Giovanni López, también fue fundamental en esta creación. Gracias a ello se puede ver un estudio minucioso de la incidencia de la luz en cada elemento de la escena para generar la atmósfera adecuada. A esto se suma el diseño de arte a cargo de Teatro de Juguete, el cual acerca cada cuadro narrativo creado por La Gata Cirko, a partir del vestuario y escenografía, a los plasmados en el lienzo por Hopper, hace 70 años. Esto, teniendo en cuenta que el formato final es audiovisual y que además los elementos circenses se deben desarrollar con la técnica y el espacio necesarios para mantener la magia y la sorpresa tradicional del circo.

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