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En blanco y negro

Este viernes se abre al público la muestra 'Fotografías, Hernán Díaz', un tributo al lente del tolimense.

04 de noviembre de 2010 - 05:01 p. m.
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Siempre estuvo allí cuando la cámara disparaba. Cincuenta y cuatro años viendo retratar a personajes en el estudio de La Macarena, de reír a carcajadas con el sentido del humor que sobresalía en reuniones, de tratar de calmarlo cuando se ofuscaba porque alguien, cualquiera, hacía una crítica de su trabajo.

Rafael Moure compartió su vida al lado de Hernán Díaz, el fotógrafo del poder, aquel que capturó imágenes naturales de Virgilio Barco, Julio César Turbay, Misael Pastrana. El mismo que trabajó para la edición en español de la revista Life y se entusiasmó con la revolución digital. Hace un año ya de su muerte y, como homenaje, el Museo de Arte Moderno de Bogotá expone Fotografías, Hernán Díaz.

“Gloria Zea —directora de Mambo— fue a visitarlo un mes antes de que Hernán muriera para que la realizarán. Él dijo que no, que él ya no tenía tiempo. Luego, en enero, estuve listo, me dediqué bastante a elegir las 150 fotografías y estoy muy feliz con el resultado. Hernán se sentiría orgulloso de la exposición y yo ya lo estoy porque la escogencia es mía. Hay imágenes que él no hubiera seleccionado porque no creía en ellas, pero yo sí. Fue tan buen fotógrafo que no importa si las hizo ayer, no tienen tiempo”, dice Moure, quien, además, lanzó el libro Asuntos del corazón.

Los rostros de las figuras sobresalientes del país posaron para el lente de Hernán Díaz, sin artificios. Un lente que, aunque se apagó por la obsesión al cigarrillo, dejó un legado en blanco y negro.

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