El 8 de enero bolsonaristas radicales, invadieron el edificio del Congreso en Brasilia y destruyeron parte del patrimonio histórico del lugar. Tras irrumpir en ese edificio, ingresaron y causaron destrozos en la sede presidencial y la Corte Suprema, también decorados con invaluables obras artísticas, buscando la caída del nuevo gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Hoy un grupo de científicos y expertos restauradores tratan de recuperar las obras y objetos históricos destruidos.