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En la piel de Desdémona

Dos personajes ayudaron a preparar física y artísticamente a la soprano ruso-holandesa Gulnara Shafigullina a aproximarse con éxito a Desdémona.

18 de junio de 2017 - 09:00 p. m.
La soprano ruso-holandesa Gulnara Shafigullina. / Cristian Garavito – El Espectador
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Lucrezia Borgia y Anna Bolena, creaciones de Gaetano Donizetti (1797-1848), le proporcionaron elementos esenciales para interpretar a la esposa y a la vez víctima en la pieza Otello. Con la primera multiplicó las aristas femeninas, mientras con la segunda identificó los matices de su interpretación vocal. Ambos roles, casi al unísono, le aclararon el panorama para que Desdémona pasara del esbozo al perfil real.

Shafigullina estudió piano clásico en San Petersburgo y, mientras se formaba en la interpretación de las blancas y las negras, tomaba clases de canto lírico con profesoras como Rimma Volkova, antigua voz líder del Teatro Mariinsky, quien le enseñó que el nombre artístico en la ópera se edifica a partir de las negativas recibidas. Muchas veces le dijeron que no y esa puerta que se le cerraba en el rostro le daba un impulso adicional para seguir adelante.

Hace poco interpretó en Nueva York el rol de Yaroslavna, en una producción fastuosa de Príncipe Igor, de Alexander Borodin (1833-1887), a cargo de Dmitri Tcherniakov, y más adelante fue solista invitada para asumir el personaje de doña Ana en Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). La temporada anterior para Gulnara Shafigullina finalizó con su presentación en una gala en homenaje a Giuseppe Verdi (1813-1901) y Richard Wagner (1813-1883).

 

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