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Ese instrumento llamado orquesta

Jesús Pinzón Urrea conoció la música electrónica, pero la desechó por considerar que se trataba de antaño.

04 de febrero de 2016 - 10:56 p. m.
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“Las manifestaciones electrónicas se basan en máquinas muy costosas, y cuando se tiene posibilidad de comprar una de ellas, dentro de un año habrán construido una mejor y uno ya quedó haciendo música del año pasado”, aseguró en alguna ocasión el compositor y director nacido en Bucaramanga en 1928.

Para él, la música actual, incluso el arte sonoro del futuro, estaba ligado a la evolución que pudiera lograrse con las creaciones orquestales. “La orquesta, a diferencia de la electrónica, aún no se ha desarrollado bien y ha sido muy subutilizada, por eso me parece que una de las cosas que faltan en este país es saber tocar bien ese instrumento llamado orquesta”, dijo batuta en mano, por haber figurado como director de dos de las más importantes agrupaciones nacionales en formato ampliado: la Orquesta Sinfónica de Colombia y la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

Antes de pararse en frente de un grupo de músicos y dirigir sus ímpetus, el maestro Jesús Pinzón Urrea se concentró en la investigación y puso en la misma vía los alcances estéticos de la música, el respeto por los ancestros indígenas y las intencionalidades de los expedicionarios. Estuvo al tanto de las investigaciones etnomusicológicas que se adelantaron en Colombia a comienzos de la década de los 60, especialmente las realizadas en la selva amazónica por Brian Moser y Donald Tyler, quienes hicieron varios trabajos de campo con los indígenas cunas y motilones.

El trabajo compositivo de Pinzón Urrea se caracterizó por desarrollar un estilo personal, marcado por un fuerte arraigo en los aires propios de América Latina. Sus creaciones de mayor divulgación se inspiraron en las tradiciones andinas y en las expresiones sonoras de diversos grupos indígenas de Colombia. Con partituras como Bico Anamo, Goé Payary, Neé Iñati y Rito Cubeo logró vincular las propuestas sinfónicas y las tradiciones indígenas.

“La música colombiana requiere que se ejecute, pero con un criterio, con una programación. Que no se incluya una obra cualquiera sino aquella que más le parezca o que más le convenga al compositor, y que además se ejecute lo mejor posible, no como cosa de relleno”, comentó el maestro formado en el Conservatorio de Música de la Universidad Nacional en una de sus últimas apariciones en público.

Jesús Pinzón Urrea murió esta semana en Bogotá, a los 87 años.

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